Trump prohíbe la entrada a Estados Unidos a un excomisario europeo y varios activistas

24 décembre 2025 - 18:08

El Departamento de Estado estadounidense anunció este martes restricciones de visado contra cinco ciudadanos europeos, entre ellos el excomisario de Mercado Interior, Thierry Breton, acusándolos de liderar esfuerzos para coaccionar a plataformas digitales estadounidenses a censurar opiniones. La medida, calificada por Bruselas como inaceptable, ha desatado protestas enérgicas de Francia, Alemania y la Comisión, que denuncian un intento de intimidación contra la soberanía digital europea y piden clarificaciones urgentes.

El secretario de Estado estadounidense Marco Rubio anunció este martes la imposición de restricciones de visado contra cinco ciudadanos europeos, acusándolos de haber liderado esfuerzos organizados para coaccionar a las plataformas estadounidenses a censurar, desmonetizar y suprimir puntos de vista con los que no están de acuerdo. El objetivo de más alto perfil es Thierry Breton, excomisario europeo de Mercado Interior entre 2019 y 2024, considerado por Washington como la mente maestra detrás de la Ley de Servicios Digitales de la Unión Europea. La subsecretaria de Estado Sarah Rogers describió a Breton en un comunicado oficial como el cerebro de la normativa que impone obligaciones de moderación de contenidos y otras normas a las principales plataformas de medios sociales que operan en Europa.

Las sanciones, basadas en legislación migratoria y no en un régimen formal de sanciones económicas, prohíben la entrada en territorio estadounidense a los cinco afectados. Junto a Breton, la lista incluye a Imran Ahmed, director ejecutivo británico del Center for Countering Digital Hate con sede en Estados Unidos, Clare Melford, cofundadora del Global Disinformation Index con sede en Reino Unido, y Anna-Lena von Hodenberg y Josephine Ballon, dirigentes de la organización sin ánimo de lucro alemana HateAid. Todas estas personas y organizaciones han trabajado en la lucha contra el discurso de odio y la desinformación en línea, actividades que la administración Trump interpreta como censura extraterritorial contra empresas y ciudadanos estadounidenses.

El Departamento de Estado justificó las restricciones argumentando que las acciones de estos activistas radicales y ONG armadas han promovido medidas de censura por parte de Estados extranjeros, en todos los casos dirigidas contra personas y empresas estadounidenses. Rubio declaró en un comunicado que durante demasiado tiempo los ideólogos en Europa han liderado esfuerzos para que las plataformas estadounidenses castiguen los puntos de vista a los que se oponen, advirtiendo que la administración Trump ya no tolerará estos actos atroces de censura extraterritorial. La medida fue presentada por la Casa Blanca como parte de una ofensiva más amplia contra lo que denomina el complejo industrial de la censura global.

Breton evoca el macartismo y defiende la DSA

Thierry Breton respondió a las sanciones evocando el fantasma del macartismo al escribir en la red social X si ha vuelto la caza de brujas de McCarthy, en referencia a las persecuciones ideológicas de la Guerra Fría promovidas por el entonces senador estadounidense Joseph McCarthy en la década de 1950. El excomisario recordó que el 90 por ciento del Parlamento Europeo, elegido democráticamente, y los 27 Estados miembros aprobaron por unanimidad la Ley de Servicios Digitales, añadiendo un mensaje directo a sus amigos estadounidenses: la censura no está donde piensan que está. Breton defendió que combatir el odio y los contenidos ilícitos no equivale a censurar opiniones, sino aplicar normas democráticamente adoptadas.

La subsecretaria Rogers se refirió específicamente a una carta que Breton envió al propietario de X, Elon Musk, en agosto de 2024, antes de una entrevista que Musk planeaba realizar con el entonces candidato presidencial Donald Trump. En aquella carta, Breton advertía a Musk de que debía cumplir la Ley de Servicios Digitales y le recordaba las obligaciones legales de X y los procedimientos formales en curso por presunto incumplimiento de los requisitos sobre contenido ilegal y desinformación. Rogers acusó a Breton de haber recordado ominosamente a Musk sus obligaciones legales, interpretando la comunicación como una amenaza contra la libertad de expresión. Musk, quien ha calificado a Breton como el tirano de Europa, ha sido uno de los críticos más vocales de la regulación digital europea.

Las restricciones de visado son el último episodio en la complicada y tirante relación que Estados Unidos y Europa mantienen desde el regreso de Trump a la Casa Blanca en enero de 2025. Desde entonces, el presidente estadounidense ha llevado a cabo una amplia ofensiva contra las normas de la Unión Europea sobre tecnología que imponen regulaciones a las plataformas digitales, considerando que la notificación de contenidos problemáticos constituye una violación de la libertad de expresión. Las divergencias entre ambas orillas del Atlántico han aflorado también en las políticas de defensa y comercio, en la resolución de la guerra de Ucrania y en materia de migración. En febrero, el vicepresidente J.D. Vance utilizó uno de sus primeros discursos importantes tras asumir el cargo para criticar lo que describió como esfuerzos de censura en Europa durante la Conferencia de Seguridad de Múnich.

Condena enérgica de Bruselas y París

La Comisión Europea condenó enérgicamente la decisión estadounidense en un comunicado difundido este miércoles, calificando la medida como inaceptable entre socios y aliados. El Ejecutivo comunitario declaró que ha pedido clarificaciones a las autoridades estadounidenses y afirmó que si es necesario, el bloque responderá para defender su autonomía reguladora frente a medidas injustificadas. Bruselas subrayó que la libertad de expresión es un derecho fundamental en Europa y un valor esencial compartido con Estados Unidos en todo el mundo democrático, añadiendo que sus normas digitales garantizan unas condiciones seguras, justas y equitativas para todas las empresas y son aplicadas de manera imparcial y sin discriminación.

El vicepresidente de la Comisión Europea para Industria, el francés Stéphane Séjourné, afirmó en la red social X que ninguna sanción acallará la soberanía de los pueblos europeos y mostró su solidaridad total con Breton y todos los europeos afectados. Séjourné defendió que su predecesor actuó en nombre del interés general europeo, fiel al mandato recibido por los electores en 2019. El comisario subrayó que la Ley de Servicios Digitales fue aprobada democráticamente por el Parlamento Europeo y los Estados miembros, y no puede ser considerada un acto de censura sino una regulación legítima del espacio digital europeo.

El presidente francés Emmanuel Macron denunció los actos de intimidación y coerción de la administración Trump destinados a socavar la soberanía digital europea. En un mensaje publicado en X, Macron aclaró que las reglas que aplican en el ámbito de internet en Europa no tienen por objeto ser determinadas fuera de Europa, y que las regulaciones digitales de la Unión Europea fueron adoptadas tras un proceso democrático y soberano. El mandatario francés añadió que estas normas se aplican en Europa para garantizar una competencia justa entre plataformas, sin apuntar a ningún tercer país, y para aplicar online las reglas que ya se aplican fuera de la red. Junto con la Comisión Europea y los socios europeos, Francia seguirá defendiendo la soberanía digital y la autonomía regulatoria, concluyó.

El ministro francés de Exteriores Jean-Noël Barrot aseguró que los pueblos de Europa son libres y soberanos y no pueden permitir que otros les impongan las normas que se aplican a su espacio digital. El Gobierno alemán también expresó su preocupación por la medida estadounidense, dado que dos ciudadanas alemanas figuran entre los sancionados por su trabajo en la organización HateAid. El Gobierno español condenó igualmente la decisión, calificándola de inaceptable entre socios y aliados. La decisión estadounidense llega semanas después de que la Comisión Europea multara con 130 millones de euros a X por incumplir obligaciones de transparencia previstas en la Ley de Servicios Digitales, sanción que Rubio calificó en su momento como un ataque al pueblo estadounidense por parte de gobiernos extranjeros.

Choque de modelos regulatorios

La escalada deja al descubierto un choque fundamental de modelos entre el enfoque estadounidense, que prioriza una interpretación casi absoluta de la libertad de expresión incluso en entornos digitales privados, y el europeo, que defiende la intervención pública para proteger derechos y garantizar un espacio digital seguro. Con estas sanciones, Washington transforma una disputa regulatoria en un pulso político de alto voltaje cuyo desenlace puede marcar el futuro de las relaciones transatlánticas en la era digital. El embajador de Estados Unidos ante la Unión Europea, Andrew Puzder, defendió en X que la libertad de expresión es un pilar de toda democracia verdadera y un elemento vital de la identidad cultural compartida, añadiendo que la administración Trump defenderá enérgicamente políticas que la protejan y se opondrá con igual vigor a los intentos de restringirla.

La Ley de Servicios Digitales, aprobada en 2022 y aplicada desde 2023, establece obligaciones para las plataformas digitales en materia de moderación de contenidos ilegales, transparencia en los algoritmos y protección de los usuarios. La primera sanción significativa bajo esta normativa fue impuesta a X a principios de diciembre, una multa mínima de 120 millones de euros por engañar a sus usuarios con la marca de verificación azul. Las sanciones estadounidenses se enmarcan en la estrategia de Seguridad Nacional publicada por el Gobierno Trump, que advierte del borrado de la civilización de Europa por sus políticas migratorias y denuncia la supuesta censura de la Unión Europea a la libertad de expresión e incluso a la oposición política.

Compartir el artículo