El presidente estadounidense acusa a Volodímir Zelenski de obstaculizar un acuerdo de paz con Moscú y le exige detener los ataques contra las refinerías rusas. Kiev denuncia que la decisión de Washington de flexibilizar las sanciones al diésel ruso beneficia al Kremlin, mientras la Unión Europea reafirma su apoyo a Ucrania.
Donald Trump ha elevado considerablemente la presión política sobre Volodímir Zelenski al declarar que ha llegado el momento de que Ucrania tenga un nuevo presidente. La afirmación, formulada el sábado ante periodistas en la Casa Blanca, coincide con una nueva crisis diplomática provocada por el acuerdo entre Washington y Moscú para facilitar el regreso del diésel ruso a los mercados internacionales.
«Les sugiero que elijan a un nuevo líder capaz de alcanzar un acuerdo», declaró Trump, responsabilizando al mandatario ucraniano del estancamiento de las negociaciones para poner fin a la guerra. El presidente estadounidense aseguró, además, que Vladímir Putin desea alcanzar un entendimiento, mientras Zelenski se resiste, según su interpretación, a aceptar las oportunidades diplomáticas existentes.
El diésel ruso, nuevo motivo de enfrentamiento
La controversia estalló después de que Trump anunciara el viernes un acuerdo con Putin para permitir mayores exportaciones de diésel ruso, mediante una flexibilización temporal de las restricciones estadounidenses. Washington pretende así aumentar la oferta internacional y contener el encarecimiento de los combustibles, que se ha convertido en un problema político para los republicanos ante las elecciones legislativas del 3 de noviembre.
Trump también reprochó a Zelenski que mantenga los ataques contra las refinerías rusas, operaciones que Kiev considera legítimas para debilitar la capacidad económica y militar de Moscú. Según el presidente estadounidense, estas acciones agravan la escasez de combustible y perjudican a agricultores, transportistas y consumidores.
La posición ucraniana es diferente: cualquier tregua energética, sostiene Kiev, debe incluir el cese de los bombardeos rusos contra las instalaciones eléctricas y energéticas de Ucrania.
Europa se distancia de Washington
La jefa de la diplomacia europea, Kaja Kallas, advirtió de que aliviar las sanciones sobre el diésel ruso contribuiría a financiar la guerra del Kremlin. La responsable comunitaria aseguró que Europa no tiene intención de reducir la presión económica sobre Moscú.
El Gobierno alemán también confirmó que mantendrá las sanciones y su respaldo a Ucrania, mientras el primer ministro británico, Andy Burnham, expresó su solidaridad con Zelenski.
El ministro ucraniano de Exteriores, Andriy Sybiga, defendió al presidente de su país y recordó que corresponde a los ciudadanos ucranianos decidir quién debe gobernarlos. La celebración de elecciones nacionales continúa condicionada por la ley marcial vigente desde la invasión rusa de febrero de 2022.
Bombardeos mientras se negocia la paz
La escalada verbal coincidió con nuevos ataques rusos contra territorio ucraniano. Según los servicios de emergencia de Ucrania, un bombardeo sobre edificios residenciales de Zaporiyia causó el sábado al menos 20 muertos, entre ellos tres niños.
Zelenski vinculó políticamente el ataque con la decisión estadounidense, al sostener que cualquier relajación de las sanciones transmite a Moscú una señal de permisividad. Esa interpretación no demuestra, sin embargo, una relación causal directa entre ambas decisiones.
Paralelamente, representantes de Estados Unidos, Ucrania y varios países europeos mantuvieron conversaciones en Miami para explorar nuevas fórmulas diplomáticas. El enviado estadounidense Steve Witkoff calificó los contactos de constructivos, aunque no se anunciaron avances decisivos.
La crisis deja al descubierto una divergencia creciente: Trump prioriza la estabilización del mercado energético y presiona a Kiev para acelerar un acuerdo, mientras Ucrania y sus aliados europeos consideran indispensable mantener la presión sobre Rusia.
La cuestión de fondo ya no es solamente cuándo terminará la guerra, sino qué concesiones se exigirán, a quién y bajo qué garantías.