La frágil tregua entre Estados Unidos e Irán ha entrado en una nueva fase de incertidumbre. El presidente estadounidense, Donald Trump, reiteró este viernes que el alto el fuego ha quedado «terminado», aunque confirmó que Washington acepta continuar las conversaciones con Teherán para evitar una nueva escalada militar.
«Irán nos ha pedido que continuemos las conversaciones. Hemos aceptado hacerlo, pero Estados Unidos les ha comunicado, sin lugar a dudas, que el alto el fuego se ha terminado», escribió Trump en su red Truth Social. Sin embargo, Teherán negó haber solicitado nuevas negociaciones directas y sostuvo que ha respetado los compromisos asumidos desde la entrada en vigor del acuerdo.
El ministro iraní de Exteriores, Abás Araqchi, afirmó que «Irán ha cumplido su palabra» y defendió que «solo puede haber respeto cuando es mutuo», al tiempo que denunció el restablecimiento de las sanciones estadounidenses sobre el petróleo iraní.
Las tensiones se reavivaron tras los bombardeos cruzados registrados esta semana, los más intensos desde la firma del memorando que consolidó la tregua alcanzada en abril. Washington responsabiliza a Teherán de ataques contra embarcaciones comerciales en el estrecho de Ormuz, mientras Irán acusa a Estados Unidos de haber violado el espíritu del acuerdo mediante nuevas operaciones militares.
Pese al deterioro del escenario, la diplomacia sigue activa. Catar, Omán y Pakistán mantienen contactos con ambas partes para intentar reactivar el diálogo y evitar una escalada que comprometa la seguridad del estrecho de Ormuz, corredor por el que circula una parte esencial del comercio mundial de petróleo y gas.
Trump endureció además su discurso al advertir que Estados Unidos responderá con toda su capacidad militar si Irán lleva a cabo cualquier acción contra intereses estadounidenses, mientras Teherán insiste en que no aceptará negociar bajo amenazas y que responderá a cualquier nueva agresión.