El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que le “parece bien” la posibilidad de que su secretario de Estado, Marco Rubio, llegue a la presidencia de Cuba, al tiempo que lanzó un ultimátum al Gobierno cubano para que alcance un acuerdo con Washington tras la reciente intervención militar estadounidense en Venezuela.
Trump realizó el comentario en su red social al compartir una publicación que anticipaba un eventual liderazgo de Rubio en Cuba. Minutos después, endureció su mensaje hacia La Habana, asegurando que la isla dejará de recibir petróleo y recursos financieros procedentes de Venezuela, de los que —según sus palabras— habría dependido durante años a cambio de servicios de seguridad.
El mandatario instó al Gobierno cubano a “hacer un trato antes de que sea demasiado tarde”, sin precisar el contenido ni el alcance de ese eventual acuerdo. La advertencia se inscribe en una escalada discursiva posterior a la operación militar estadounidense en Venezuela del 3 de enero, que derivó en la captura del presidente Nicolás Maduro y su traslado a Nueva York para enfrentar cargos vinculados con narcotráfico y terrorismo.
Trump ha señalado que Marco Rubio desempeña un papel central en la gestión del escenario venezolano y en la política regional. Además de su cargo como secretario de Estado, Rubio ejerce funciones como consejero de Seguridad Nacional y ha sido una figura influyente en la orientación de la política hacia América Latina.
Hijo de inmigrantes cubanos, Rubio ha impulsado históricamente una línea dura frente a los gobiernos de Cuba y Venezuela. Su creciente protagonismo dentro de la Administración refuerza su peso político en los debates estratégicos hemisféricos.
La operación denominada “Resolución Absoluta”, según el Gobierno cubano, habría provocado la muerte de al menos 56 militares, incluidos 32 ciudadanos cubanos. Este dato ha elevado la tensión diplomática entre Washington y La Habana y añade un componente sensible al intercambio de declaraciones.
Las afirmaciones de Trump introducen un escenario inédito y altamente especulativo, con implicaciones políticas, jurídicas y regionales que, por ahora, permanecen abiertas.