El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que este lunes se reanudarán las negociaciones con Irán, después de decidir suspender una nueva ofensiva militar para abrir una ventana a la vía diplomática en un conflicto que ya entra en su sexto mes.
Según explicó el mandatario, las conversaciones se centrarán inicialmente en la situación del estrecho de Ormuz, uno de los principales corredores energéticos del mundo, antes de abordar cuestiones más amplias como el programa nuclear iraní y un eventual acuerdo de seguridad regional.
Trump aseguró que la decisión de aplazar los ataques respondió a las peticiones formuladas por varios países de Oriente Próximo, entre ellos Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos y Catar, además de contactos mantenidos con Irán. Teherán, sin embargo, negó haber solicitado a Washington la suspensión de cualquier operación militar.
La perspectiva de un nuevo proceso de diálogo tuvo un efecto inmediato en los mercados energéticos. Al inicio de la sesión asiática, los precios internacionales del petróleo registraron una fuerte caída, ante la expectativa de una posible reducción de las tensiones en el Golfo.
Mientras tanto, responsables iraníes confirmaron que mantienen conversaciones con Omán para definir una nueva ruta de navegación en el estrecho de Ormuz, aunque insistieron en que ello no supone, por ahora, la reapertura plena del paso marítimo.
El portavoz del Ministerio iraní de Exteriores, Esmaeil Baqaei, afirmó que ambas partes están cerca de alcanzar un entendimiento que permita compatibilizar la seguridad regional con el respeto de la soberanía de los Estados ribereños.
Pese a la reanudación del diálogo, la situación sigue siendo frágil. Washington mantiene que la desnuclearización de Irán continúa siendo uno de sus principales objetivos estratégicos, mientras Teherán insiste en que su programa nuclear tiene exclusivamente fines civiles.