Trump amenaza con cortar el comercio con España por su veto a las bases militares

03 mars 2026 - 22:22

El presidente de Estados Unidos calificó a España de «aliado terrible» desde el Despacho Oval y ordenó a su secretario del Tesoro interrumpir todas las negociaciones comerciales con Madrid. Las declaraciones se producen tras la negativa del Gobierno de Pedro Sánchez a autorizar el uso de las bases de Rota y Morón para la ofensiva conjunta de Washington e Israel contra Irán, y elevan la crisis bilateral a niveles sin precedentes en las relaciones hispano-estadounidenses.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, desató el martes una andanada de críticas contra España que derivó en amenazas de ruptura comercial y cuestionó la soberanía española sobre sus propias instalaciones militares. Lo hizo desde el Despacho Oval de la Casa Blanca, durante una comparecencia conjunta con el canciller alemán, Friedrich Merz, en un momento de máxima tensión en Oriente Próximo. La chispa que encendió la mecha fue la negativa del Gobierno de Pedro Sánchez a autorizar el uso de las bases de Morón de la Frontera —en la provincia de Sevilla— y Rota —en la de Cádiz— para la ofensiva conjunta que Estados Unidos e Israel iniciaron el sábado contra Irán.

«España está siendo terrible, he pedido cortar todos los acuerdos con España», declaró Trump ante los medios. El mandatario anunció que había instruido al secretario del Tesoro, Scott Bessent, para interrumpir todas las negociaciones en curso con el Gobierno español. Sus palabras no dejaron margen a la interpretación: «Vamos a cortar todo el comercio con España, no queremos tener nada que ver con ellos». El presidente llegó incluso a mencionar la posibilidad de imponer un embargo —una medida de bloqueo comercial total— a la economía española, si bien el alcance práctico de esa orden estaba por definir al cierre de esta edición.

El veto a Morón y Rota

Las bases de Morón y Rota son instalaciones militares de soberanía española cuyo uso compartido con las fuerzas armadas estadounidenses se rige por el Convenio de Cooperación para la Defensa bilateral firmado entre Madrid y Washington. Rota alberga destructores integrados en el escudo antimisiles de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), la alianza militar occidental que agrupa a 32 países. Morón ha funcionado históricamente como plataforma logística para operaciones en el Sahel —la franja subsahariana africana— y en Oriente Próximo. Su valor estratégico es considerable, especialmente en un escenario de escalada como el actual.

El Gobierno español fundamenta su negativa en el marco jurídico que regula el uso compartido de estas instalaciones. El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, subrayó que las bases son de «soberanía española» y que su utilización está estrictamente acotada al convenio bilateral y a la Carta de las Naciones Unidas. «Las bases no se están utilizando, ni se utilizarán, para nada que no esté en el acuerdo con Estados Unidos, ni para nada que no esté contemplado en la Carta de las Naciones Unidas», declaró Albares. La ministra de Defensa, Margarita Robles, confirmó que Washington había retirado sus aviones cisterna a otras instalaciones, asumiendo de facto la negativa española.

La retirada de aeronaves estadounidenses de las dos bases andaluzas fue documentada por el portal de seguimiento de vuelos Flightradar24, que registró la salida de al menos quince aviones de Rota y Morón desde el inicio de la ofensiva. Siete de ellos habrían aterrizado en la base aérea alemana de Ramstein, uno de los principales enclaves logísticos de la OTAN en Europa central. Este desplazamiento confirma que Washington optó por operar sin el apoyo logístico español, aunque Trump cuestionó públicamente la capacidad del Gobierno de Sánchez para vetar el acceso a unas instalaciones cuyo uso compartido data de los años cincuenta del siglo pasado.

Las amenazas de Trump

Las críticas de Trump no se limitaron al episodio de las bases. El presidente extendió su malestar al terreno del gasto en defensa, recordando que España es el único miembro de la OTAN que no asumió el compromiso de elevar su inversión militar al cinco por ciento del Producto Interior Bruto (PIB). «No tiene un gran liderazgo, es el único aliado de la OTAN que no acordó llegar al 5% y de hecho no pagan ni siquiera el 2%», afirmó el mandatario. En junio de 2025, durante la cumbre de la OTAN en La Haya, España ya había rechazado ese objetivo, apostando por mantener el gasto en torno al dos por ciento del PIB.

El canciller alemán Friedrich Merz, presente en el Despacho Oval durante la comparecencia, sumó su voz a las presiones sobre España, aunque con un tono más conciliador. Merz instó a Madrid a comprometerse con el objetivo de gasto militar pactado en el seno de la Alianza. «España es la única que no está dispuesta a aceptarlo. Estamos intentando convencerles de que esto forma parte de nuestra seguridad común y que hay que cumplir con las cifras», señaló el líder alemán, en referencia al acuerdo para destinar el 3,5% del PIB a gastos de defensa y un 1,5% adicional a infraestructuras militares.

El alcance real de las represalias

La reacción del Gobierno español a las amenazas comerciales fue mesurada pero firme. Fuentes de la Presidencia del Gobierno —conocida popularmente como Moncloa— subrayaron que España es «un miembro clave de la OTAN que cumple con sus compromisos y contribuye de forma destacada a la defensa del territorio europeo». Ante la posibilidad de represalias, el Ejecutivo respondió que el país «cuenta con los recursos necesarios para contener posibles impactos, ayudar a los sectores que pudieran verse afectados y diversificar cadenas de suministro». Las mismas fuentes recordaron que España mantiene relaciones comerciales con 195 países.

El alcance práctico de las amenazas de Trump está por definirse. La relación comercial entre España y Estados Unidos se encuadra en el marco de los acuerdos entre la Unión Europea (UE) —el bloque de 27 países del que España forma parte— y Washington, lo que limita la capacidad de la administración estadounidense para actuar de forma unilateral sin afectar a sus obligaciones con el conjunto de socios europeos. El exjefe de la diplomacia de la UE, Josep Borrell, expresó desde la red social X su respaldo a la postura española: «Todo mi apoyo al Gobierno de España en su condena a EEUU e Israel por violar el Derecho Internacional, y por no autorizar el uso de las bases conjuntas hispanoamericanas».

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