Sheinbaum rechaza la equiparación de Ayuso entre México y Cuba: "Es absolutamente falso y es propaganda"

13 février 2026 - 08:08

La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, ha respondido este jueves a las declaraciones de Isabel Díaz Ayuso, presidenta de la Comunidad de Madrid, quien equiparó al gobierno mexicano con las «dictaduras» de Cuba y Venezuela durante su participación en un evento vinculado al movimiento MAGA en la residencia de Donald Trump. Sheinbaum calificó las afirmaciones de Ayuso como «mentira y calumnia» absolutamente falsas, y defendió que México ha forjado su propio camino político sin copiar modelos externos. La polémica se produce en un contexto de tensiones diplomáticas por el envío de petróleo mexicano a Cuba.

La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, ha rechazado con contundencia las declaraciones de Isabel Díaz Ayuso, quien durante su intervención en un evento celebrado en Mar-a-Lago, la residencia privada del presidente estadounidense Donald Trump, equiparó al gobierno mexicano con regímenes que calificó como «dictaduras de ultraizquierda» en América Latina. En su conferencia de prensa matutina celebrada este jueves en Ciudad de México, Sheinbaum consideró que las palabras de la dirigente madrileña constituyen «propaganda» sin fundamento y cuestionó la conveniencia de responder a afirmaciones que, según sostuvo, la mayoría de los mexicanos saben que no corresponden con la realidad del país.

«No sé si valga la pena contestarle, la verdad. Pero hay algo que sí es muy importante y es que es absolutamente falso lo que dice», afirmó la mandataria mexicana al ser cuestionada sobre las declaraciones de Ayuso. Sheinbaum añadió que quienes realizan este tipo de afirmaciones carecen de argumentos sólidos contra su gobierno y por ello recurren a «la mentira y la calumnia», aunque «la gente sabe que no es cierto». La presidenta mexicana aprovechó su respuesta para reivindicar la legitimidad democrática de su gobierno y defender el modelo político conocido como Cuarta Transformación, que presenta como un proyecto surgido de la historia propia de México y no como una copia de experiencias políticas de otros países latinoamericanos.

Ayuso equipara a México con «dictaduras» en el evento de Mar-a-Lago

Isabel Díaz Ayuso participó mediante un mensaje grabado en video en la Hispanic Prosperity Gala, un encuentro organizado en el marco del movimiento MAGA (Make America Great Again) y celebrado en Mar-a-Lago, Florida, el pasado 10 de febrero. El evento reunió a destacados representantes de la ultraderecha estadounidense y contó con la presencia de figuras conservadoras internacionales, incluyendo a la líder opositora venezolana María Corina Machado. Durante su intervención, la presidenta de la Comunidad de Madrid expresó su deseo de que países como Cuba, Nicaragua y México «rompan esas mismas cadenas, recuperen su libertad y se ponga fin a los narcoestados que los dictadores de ultraizquierda están implantando allá donde pueden o se les deja».

Las declaraciones de Ayuso generaron reacciones inmediatas en México, tanto en redes sociales como en el ámbito político. La dirigente madrileña, del ala más derechista del Partido Popular español, ha intensificado en los últimos años su presencia en foros conservadores internacionales y ha establecido vínculos con líderes de la derecha latinoamericana y estadounidense. En su mensaje, Ayuso destacó particularmente el caso de Venezuela y elogió el cambio político en Argentina tras la llegada al poder de Javier Milei, sugiriendo que México debería seguir una trayectoria similar. La presidenta madrileña también utilizó su intervención para anunciar que Estados Unidos será el país invitado en el festival de la Hispanidad que se celebrará en 2026 en Madrid.

El evento en Mar-a-Lago forma parte de la estrategia de Trump y el movimiento MAGA para fortalecer sus vínculos con el electorado latino de Estados Unidos, un segmento demográfico cada vez más relevante en la política estadounidense. La participación de Ayuso en este foro refuerza su posicionamiento dentro de la red de la derecha global y su alineación con sectores conservadores que critican a gobiernos progresistas en América Latina. La presencia de figuras como María Corina Machado, líder de la oposición venezolana, y la temática centrada en la «prosperidad hispana» evidencian el intento de construir un discurso que combine anticomunismo, promoción del libre mercado y crítica a gobiernos identificados como de izquierda en la región.

«México decidió su propio destino», responde la presidenta mexicana

Claudia Sheinbaum dedicó parte de su intervención en la conferencia matutina a defender la singularidad del proyecto político mexicano y a rechazar las comparaciones con otros países latinoamericanos. «Primero, México ha decidido su propio destino, sin copiarle a nadie la Cuarta Transformación; el proyecto que presentamos no se parece a nada en el mundo, surge de nuestra historia propia», afirmó la mandataria. Sheinbaum subrayó que en México prevalece «la propia conciencia del pueblo y la defensa de sus derechos», y que existe plena libertad de expresión sin censura, en contraposición a lo que sugieren las declaraciones de Ayuso al equiparar al país con dictaduras.

La presidenta mexicana también rechazó específicamente el término «narcoestado» utilizado por Ayuso para referirse a México, calificándolo como propaganda sin fundamento en la realidad. Sheinbaum destacó datos recientes de su gobierno que, según afirmó, contradicen esa narrativa, como la reducción del 42% en los homicidios desde septiembre de 2024 y la reciente detención del alcalde de Tequila, en el estado de Jalisco, perteneciente a su propio partido, Morena, por presuntos vínculos con el crimen organizado. Estos ejemplos, según la presidenta, demuestran que su gobierno actúa con firmeza contra la delincuencia sin distinciones partidistas y que la situación de seguridad en el país está mejorando.

Sheinbaum agregó que desde «el conservadurismo de fuera es muy difícil entender» la visión política mexicana, que define como surgida del pueblo y no impuesta o copiada de modelos externos. La mandataria reivindicó la «grandeza» de la historia de México y presentó la Cuarta Transformación como un proyecto político autóctono que responde a las necesidades y aspiraciones del pueblo mexicano. Este discurso forma parte de la estrategia comunicativa del gobierno mexicano para diferenciarse tanto de la derecha tradicional como de gobiernos de izquierda en otros países latinoamericanos, presentando su proyecto como una alternativa democrática y nacionalista.

El trasfondo: tensiones por el envío de petróleo a Cuba

Las declaraciones de Ayuso y la respuesta de Sheinbaum se producen en un contexto de crecientes tensiones entre México y sectores conservadores estadounidenses por el envío de petróleo mexicano a Cuba. El congresista republicano Carlos Giménez acusó recientemente a Sheinbaum de utilizar recursos del pueblo mexicano para sostener al régimen cubano, al que calificó como «una dictadura en fase terminal». Giménez advirtió que el suministro de petróleo a Cuba por parte de Petróleos Mexicanos (Pemex) constituye un apoyo directo a un régimen que consideran represivo y que podría afectar las relaciones comerciales entre México y Estados Unidos.

Según datos de la agencia EFE, Pemex envió crudo a Cuba en 2025 por un valor cercano a los 496 millones de dólares, aunque el gobierno mexicano reconoció recientemente que esos envíos fueron frenados temporalmente para evitar sanciones comerciales por parte de Estados Unidos. Sin embargo, Sheinbaum ha defendido reiteradamente el derecho soberano de México a mantener ayuda humanitaria a Cuba y ha criticado las sanciones estadounidenses contra la isla, argumentando que afectan principalmente al pueblo cubano. La presidenta mexicana ha calificado estas medidas como «injustas» y ha reiterado que su gobierno continuará apoyando a Cuba con envíos de alimentos y asistencia humanitaria.

El presidente Donald Trump habría abordado el tema del petróleo a Cuba en una conversación telefónica con Sheinbaum el pasado 29 de enero, aunque existe discrepancia sobre lo acordado. Mientras Trump afirmó públicamente que la presidenta mexicana accedió a no enviar más petróleo a la isla, Sheinbaum negó posteriormente que Trump le hubiera hecho tal petición. Esta divergencia refleja las tensiones subyacentes en la relación bilateral y el diferente enfoque que ambos gobiernos tienen respecto a Cuba. El tema del petróleo a Cuba se ha convertido en un punto de fricción que los sectores conservadores estadounidenses y europeos, como representa Ayuso, utilizan para cuestionar la orientación política del gobierno mexicano.

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