La aerolínea irlandesa Ryanair transportó 20,7 millones de pasajeros durante mayo, un 6 % más que en el mismo mes del año anterior. La compañía mantiene así su posición como la mayor aerolínea europea por volumen de viajeros, en un contexto de fuerte demanda turística y estabilidad de precios de cara al verano.
La aerolínea operó más de 114.000 vuelos durante el mes, manteniendo un factor de ocupación del 95 %, una de las cifras más elevadas del sector y reflejo de la fuerte demanda que sigue registrando el transporte aéreo europeo.
En el acumulado de los últimos doce meses hasta mayo de 2026, Ryanair transportó 210,4 millones de pasajeros, un 4 % más que en el periodo anterior, mientras que el factor medio de ocupación se situó en el 94 %, sin variaciones significativas.
Estos resultados consolidan a Ryanair como la principal aerolínea de Europa por número de pasajeros, por delante de competidores como Lufthansa, Air France-KLM o IAG, matriz de Iberia y British Airways.
La compañía dirigida por Michael O’Leary afronta además la temporada alta estival con perspectivas favorables. El grupo ha asegurado que no prevé interrupciones en el suministro de combustible derivadas de las tensiones geopolíticas en Oriente Medio, una preocupación creciente para el sector aéreo internacional.
Asimismo, Ryanair ha moderado las previsiones sobre la evolución de las tarifas. Aunque esperaba incrementos moderados en los precios de los billetes durante el verano, la compañía reconoce ahora que la competencia entre aerolíneas y el aumento de la capacidad disponible podrían limitar las subidas previstas.
Los buenos resultados de mayo reflejan la fortaleza del turismo europeo y la recuperación sostenida de la movilidad aérea, impulsada por la demanda de viajes vacacionales y por el crecimiento de las conexiones regionales de bajo coste en todo el continente.
Para los próximos meses, la aerolínea continuará ampliando su red de destinos y reforzando su presencia en mercados estratégicos, especialmente en el sur de Europa, donde España, Italia, Portugal y Grecia siguen concentrando buena parte de la demanda estival.