Manila – El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, y el ministro de Asuntos Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, mantuvieron este jueves una reunión en Manila centrada en la guerra de Ucrania y en las posibilidades de reactivar un proceso diplomático que permita poner fin a más de cuatro años de conflicto.
El encuentro tuvo lugar al margen de la reunión de ministros de Exteriores de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN), que se celebra este año en Filipinas, y representa uno de los contactos de más alto nivel entre Washington y Moscú desde el estancamiento de las negociaciones de paz.
Rusia insiste en una solución política
Tras la reunión, el Ministerio de Asuntos Exteriores ruso aseguró que Lavrov reiteró la disposición de Moscú a alcanzar una «solución política y diplomática» al conflicto.
Según el comunicado ruso, el canciller informó a Rubio sobre la situación militar sobre el terreno y defendió que el suministro continuado de armas occidentales a Ucrania dificulta cualquier avance hacia la paz.
Moscú también acusó a varios países europeos de mantener una estrategia orientada a provocar una «derrota estratégica» de Rusia, una política que considera un obstáculo para cualquier negociación.
Washington mantiene abierta la vía diplomática
Antes del encuentro, Marco Rubio había defendido la necesidad de mantener canales de comunicación con Moscú pese a las profundas diferencias entre ambos países.
El jefe de la diplomacia estadounidense recordó que Estados Unidos y Rusia siguen siendo las dos mayores potencias nucleares del mundo, por lo que consideró «imprudente e irresponsable» renunciar al diálogo.
Rubio insistió además en que Washington continúa dispuesto a desempeñar un papel de mediador si ambas partes consideran viable una negociación.
«Creemos que Estados Unidos sigue siendo probablemente el único país capaz de desempeñar un papel constructivo para poner fin a esta guerra», afirmó.
Negociaciones estancadas
Las conversaciones entre Moscú y Kiev permanecen prácticamente paralizadas desde febrero, cuando la atención internacional se desplazó hacia la crisis en Oriente Medio tras la ofensiva estadounidense contra Irán.
Desde entonces, Ucrania ha intensificado los ataques con drones y misiles contra objetivos situados en territorio ruso, mientras Moscú ha reforzado sus bombardeos sobre Kiev, Odesa y otras ciudades ucranianas.
La sombra de la cumbre Trump-Putin
Durante la reunión, Lavrov recordó igualmente las propuestas discutidas en la cumbre celebrada en agosto de 2025 entre los presidentes Vladímir Putin y Donald Trump, cuyo contenido nunca fue revelado oficialmente.
Diversos medios occidentales señalaron entonces que Washington habría planteado la posibilidad de aceptar el control ruso sobre el Donbás a cambio de un alto el fuego permanente, una información que nunca fue confirmada por ninguna de las partes.
Pese a que persisten profundas diferencias sobre las condiciones para un eventual acuerdo, el encuentro de Manila confirma que ambas potencias mantienen abiertos los canales diplomáticos en uno de los conflictos más graves para la seguridad internacional desde el final de la Guerra Fría.