El presidente ruso, Vladimir Putin, felicitó este lunes a su homólogo chino, Xi Jinping, por su 73 cumpleaños, apenas un día después de enviar un mensaje similar al presidente estadounidense Donald Trump, quien celebró el domingo sus 80 años.
Aunque se trata de un gesto protocolario, la felicitación adquiere un significado político particular en un contexto marcado por las profundas transformaciones del equilibrio internacional y por la intensa actividad diplomática desplegada en las últimas semanas por Moscú, Pekín y Washington.
«Querido amigo, acepte mis sinceras felicitaciones por su cumpleaños», escribió Putin en un telegrama difundido por el Kremlin, en el que elogió «la gran autoridad» de Xi Jinping tanto dentro como fuera de China.
El mandatario ruso destacó además los «impresionantes logros económicos, sociales y científico-tecnológicos» alcanzados por el gigante asiático desde que Xi asumió el liderazgo del país en 2012.
Una relación cada vez más estrecha
Putin aprovechó el mensaje para subrayar el excelente momento que atraviesan las relaciones entre Moscú y Pekín, calificadas por ambas partes como una asociación estratégica integral para una nueva era.
«Continuamos desarrollando un diálogo constructivo y una estrecha cooperación en beneficio de nuestros pueblos y de la construcción de un orden mundial multipolar verdaderamente democrático», señaló el líder ruso.
Las palabras reflejan la creciente convergencia entre Rusia y China frente a lo que ambos gobiernos consideran un sistema internacional dominado durante décadas por Occidente.
La felicitación llega apenas tres semanas después de la visita oficial de Putin a Pekín, donde ambos dirigentes supervisaron la firma de más de 40 acuerdos de cooperación en ámbitos como energía, tecnología, comercio, inteligencia artificial y medios de comunicación. Durante aquel encuentro, Xi aseguró que las relaciones bilaterales se encuentran «en el nivel más alto de su historia», mientras Putin calificó la asociación ruso-china de «sin precedentes».
China, socio clave de Rusia
Desde el inicio de la guerra en Ucrania y la imposición de sanciones occidentales contra Moscú, China se ha convertido en el principal socio económico de Rusia.
El comercio bilateral alcanzó cerca de 228.000 millones de dólares en 2025, impulsado principalmente por las exportaciones rusas de petróleo y gas al mercado chino. Durante el primer trimestre de 2026, las ventas de crudo ruso a China aumentaron alrededor de un 35 %, según datos oficiales rusos.
Ambos países también han intensificado su coordinación diplomática en organismos internacionales como los BRICS, la Organización de Cooperación de Shanghái y las Naciones Unidas.
Entre Washington y Pekín
La felicitación a Xi se produce apenas veinticuatro horas después de que Putin alabara públicamente a Donald Trump con motivo de su cumpleaños, describiéndolo como «una persona brillante y extraordinaria».
La coincidencia pone de manifiesto la compleja estrategia diplomática del Kremlin, que busca mantener abiertos los canales de comunicación con Washington mientras consolida su asociación estratégica con Pekín.
De hecho, la reciente visita de Putin a China tuvo lugar pocos días después de una cumbre entre Xi Jinping y Trump en Pekín, una secuencia diplomática que numerosos analistas interpretaron como una demostración del creciente peso internacional de China en la actual arquitectura global.
Mientras la rivalidad entre Estados Unidos y China continúa marcando la agenda internacional, Moscú y Pekín siguen presentándose como defensores de un mundo multipolar capaz de contrarrestar la influencia occidental.
La felicitación de Putin a Xi, más allá de la cortesía protocolaria, vuelve a evidenciar la solidez de una relación que se ha convertido en uno de los principales ejes geopolíticos del siglo XXI.