El presidente de Rusia, Vladímir Putin, reafirmó este lunes el respaldo “inquebrantable” de Moscú a Irán tras la designación de Mojtaba Jameneí como nuevo líder supremo de la República Islámica, después de la muerte de su padre, Ali Jameneí, en los bombardeos lanzados por Estados Unidos e Israel contra Teherán a finales de febrero.
En un mensaje difundido por el Kremlin, Putin aseguró que Rusia seguirá siendo “un socio fiable de la República Islámica” y expresó su solidaridad con el pueblo iraní en un momento de fuerte tensión regional.
“Rusia ha sido y seguirá siendo un socio fiable de la República Islámica. Le deseo éxito en las difíciles tareas que enfrenta”, señaló el mandatario ruso en su telegrama de felicitación dirigido al nuevo líder iraní.
El jefe del Kremlin subrayó que el nuevo mandato exige “gran coraje y dedicación” en un contexto marcado por lo que Moscú considera una agresión militar contra Irán. Según Putin, Mojtaba Jameneí deberá afrontar el desafío de mantener la cohesión del país en medio de una crisis regional sin precedentes.
Putin también mantuvo recientemente una conversación telefónica con el presidente iraní Masud Pezeshkian, a quien reiteró sus condolencias por la muerte de Ali Jameneí y de varios miembros de su familia durante los ataques.
El pasado 1 de marzo, el líder ruso calificó el asesinato del líder supremo iraní como una “cínica violación de todas las normas internacionales”, al tiempo que llamó a un cese inmediato de las hostilidades y a un retorno rápido a la vía diplomática.
Durante su conversación con Pezeshkian, Putin indicó además que mantiene contactos con dirigentes de los países del Consejo de Cooperación del Golfo, en un intento de contener la escalada regional.
Por su parte, el presidente iraní agradeció el apoyo de Moscú y trasladó al mandatario ruso información detallada sobre la evolución del conflicto.