Las tensiones comerciales entre las dos mayores economías del mundo vuelven a intensificarse en pleno intento de negociación. Mientras delegaciones de China y Estados Unidos mantienen conversaciones en París, Pekín instó a Washington a «corregir de inmediato sus erróneas prácticas comerciales», mientras el presidente estadounidense, Donald Trump, reivindicó su «derecho absoluto» a imponer aranceles.
El Ministerio de Comercio chino criticó duramente las investigaciones comerciales anunciadas por Estados Unidos poco antes de la nueva ronda de negociaciones.
Según Pekín, estas medidas constituyen actos «totalmente unilaterales, arbitrarios y discriminatorios» que reflejan un enfoque claramente proteccionista por parte de Washington.
«Instamos a la parte estadounidense a corregir de inmediato sus actuaciones erróneas y a resolver las diferencias mediante el diálogo y la negociación», señaló el ministerio en un comunicado.
Las conversaciones que se celebran en París buscan aliviar los litigios comerciales entre ambas potencias antes de la prevista visita de Trump a Pekín a finales de este mes.
Investigaciones comerciales y amenaza de nuevos aranceles
La polémica gira en torno a investigaciones abiertas por Estados Unidos contra unas 60 economías —entre ellas China, la Unión Europea y Japón— para examinar posibles incumplimientos en la lucha contra el trabajo forzoso.
Washington sostiene que estas investigaciones podrían desembocar en nuevos aranceles si se detectan irregularidades en las cadenas de suministro.
Desde Pekín, sin embargo, se interpreta la iniciativa como un intento de levantar nuevas barreras comerciales contra sus exportaciones.
Trump desafía el fallo del Tribunal Supremo
En medio de la disputa, Trump defendió su capacidad para aplicar tarifas comerciales pese a que el mes pasado el Tribunal Supremo de Estados Unidos anuló su política de aranceles globales.
Tras ese fallo judicial, el mandatario impuso por decreto un arancel del 10 % sobre determinadas importaciones.
«Tengo el derecho absoluto de imponer aranceles de otra manera, y ya he empezado a hacerlo», escribió el presidente en su red social Truth Social.
El mensaje llegó poco después de la respuesta de Pekín a las investigaciones estadounidenses.
Choque político en Washington
Trump también aprovechó la ocasión para criticar al juez federal James Boasberg por anular citaciones dirigidas al presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, dentro de una investigación sobre los costes de renovación de la sede del banco central.
El presidente estadounidense volvió a atacar a Powell por la política de tipos de interés de la Fed, reiterando sus demandas de una reducción más rápida del coste del dinero.
El nuevo pulso entre Washington y Pekín se produce en un contexto internacional marcado por tensiones geopolíticas y por el riesgo de nuevas fricciones comerciales que podrían afectar al comercio mundial.