Una mujer que acababa de alcanzar la mayoría de edad en el momento de los hechos denunciados ha presentado una nueva denuncia por tentativa de violación contra Patrick Bruel, según anunció este miércoles la abogada de varias denunciantes. El cantante francés, imputado desde junio por cuatro episodios de presunta violencia sexual, rechaza las acusaciones y se beneficia de la presunción de inocencia.
La denuncia fue presentada «este verano», explicó Myriam Guedj-Benayoun en declaraciones a France Inter. Según la letrada, los hechos habrían ocurrido durante una fiesta a la que fue invitada la denunciante, entonces «muy joven y recién cumplida la mayoría de edad».
La mujer asegura que se quedó a solas con Bruel y que el cantante intentó violarla. Su relato deberá ser ahora examinado por la justicia.
Los hechos denunciados podrían haber prescrito. La abogada considera, sin embargo, que el plazo de prescripción podría verse modificado si los magistrados determinan que el episodio forma parte de una serie de infracciones sexuales relacionadas entre sí. Corresponderá a los jueces decidir si este argumento resulta aplicable.
Guedj-Benayoun anunció igualmente que entregará en septiembre varios testimonios de mujeres que no desean presentar una denuncia formal, pero que aseguran haber sufrido comportamientos similares, principalmente tentativas de violación.
Cerca de treinta mujeres lo acusan
Desde las primeras revelaciones publicadas en marzo por Mediapart, cerca de treinta mujeres han acusado al cantante de distintos comportamientos de carácter sexual.
Esta cifra no equivale al número de denuncias judiciales formalmente presentadas. El expediente reúne testimonios públicos, denuncias y hechos sometidos a diferentes procedimientos. Según los últimos recuentos disponibles, más de una docena de mujeres han acudido formalmente a la justicia.
Patrick Bruel fue imputado el pasado 10 de junio por cuatro episodios denunciados por otras tantas mujeres. Los hechos investigados han sido calificados como violación, tentativa de violación, agresión sexual y acoso sexual.
Entre ellos figuran una presunta violación ocurrida en Neuilly-sur-Seine en 2008, una tentativa de violación denunciada en Bruselas en 2010 y dos episodios de agresión o acoso sexual registrados en Perpiñán y Ajaccio en 2019.
La imputación formal —mise en examen en el procedimiento francés— supone que los jueces consideran que existen indicios graves o concordantes que justifican una investigación. No implica una declaración de culpabilidad.
Testigo asistido en otros cuatro hechos
En otros cuatro episodios, Bruel fue colocado bajo el estatuto de témoin assisté. Esta figura se aplica a una persona formalmente implicada en una investigación, pero contra la que los jueces no consideran que existan, por el momento, elementos suficientes para proceder a su imputación.
Algunas de las acusaciones se remontan a varias décadas y podrían estar prescritas. Los magistrados estudian si determinados hechos pueden estar conectados entre sí y si esa eventual relación influye en el cómputo de los plazos.
El cantante niega haber impuesto relaciones sexuales mediante violencia o coacción. Sus abogados sostienen que las acusaciones son falsas y recuerdan que algunos procedimientos anteriores fueron archivados por falta de pruebas.
La Fiscalía recurre el levantamiento de la prohibición de viajar
La polémica se intensificó tras conocerse que un juez de instrucción había aligerado, el 21 de julio, el control judicial impuesto al cantante.
La decisión levantó la prohibición de salir de Francia, después de que varias personas aseguraran haber visto a Bruel en el extranjero durante el verano. La existencia de esta modificación fue revelada por Mediapart.
La Fiscalía de Nanterre recurrió la decisión, al considerar injustificado el levantamiento de la prohibición de viajar. El recurso deberá ser examinado por la justicia.
Bruel continúa teniendo prohibido contactar con las denunciantes y acudir a establecimientos de masajes. También está obligado a recibir atención psicológica y depositó una fianza de 500.000 euros.
Una figura central de la cultura popular francesa
Nacido en 1959 en Tlemcen, en la actual Argelia, Patrick Bruel alcanzó una enorme popularidad en Francia durante los años ochenta y noventa.
El fenómeno llegó a conocerse como «bruelmanía», por la movilización de miles de admiradores, especialmente adolescentes, durante sus conciertos. Su carrera se extendió también al cine, el teatro, la televisión y el póquer profesional.
Las acusaciones han colocado a una de las figuras más conocidas de la cultura popular francesa en el centro de un nuevo episodio del movimiento contra las violencias sexuales en el mundo del espectáculo.