Ottawa responde a Trump y redefine su lugar en el mundo

23 janvier 2026 - 09:43

El primer ministro canadiense Mark Carney dio un discurso el miércoles en el Foro de Davos y fue ovacionado por los asistentes. Luego Trump le cobró la osadía y le reprendió también desde Davos: «No se mostró muy agradecido», dijo Trump en alusión a Carney. «Canadá vive gracias a Estados Unidos. Recuérdalo, Mark, la próxima vez que hagas declaraciones», dijo el mandatario estadounidense. Trump se dirige incluso a los aliados más próximos de Estados Unidos desde una lógica de subordinación.

Canadá «no existe gracias a Estados Unidos», ha enfatizado este jueves el primer ministro de Canadá en respuesta a los ataques de Trump en Davos.

El primer ministro canadiense Mark Carney, en un discurso a la nación desde Quebec, subrayó este jueves que «Canadá y Estados Unidos han forjado una asociación extraordinaria», sin embargo, «Canada no existe gracias a Estados Unidos. Canadá prospera porque somos canadienses. Somos dueños de nuestro país, es nuestro país, es nuestro futuro», precisó.

Previamente, en Davos, Carney no formuló declaraciones que pudieran interpretarse como provocación directa hacia la Casa Blanca..

Canadá «apoya firmemente» a Groenlandia y Dinamarca, subrayó Carney durante su participación en el Foro de Davos. El primer ministro canadiense expresó así su respaldo a Europa frente a las continuas amenazas de su vecino quien pretende hacerse con el territorio autónomo danés.

«Canadá apoya firmemente a Groenlandia y Dinamarca, y apoya plenamente su derecho exclusivo a decidir el futuro de Groenlandia». «Nuestro compromiso con el artículo 5 de la OTAN es inquebrantable». Añadió que su país «se opone de forma rotunda a los aranceles sobre Groenlandia».

El primer ministro canadiense estima que para encontrar una salida a la crisis las «conversaciones (deben estar) enfocadas en alcanzar los objetivos comunes de seguridad y prosperidad en el Ártico».

Carney ha indicado, sin mencionar a Trump, que el sistema de gobernanza global liderado por Estados Unidos está sufriendo una «ruptura» y que las potencias medianas, como Canadá, que han prosperado durante la era de la «hegemonía estadounidense», deben darse cuenta de que se ha instalado una nueva realidad.

Por lo anterior, estas potencias deben trazar un nuevo camino y unirse para defender los valores internacionales fundamentales.

Este jueves, el primer ministro ha reafirmado que Canadá debe servir de modelo en una era de «declive democrático».

Para Carney el mundo no volverá a la normalidad en el manejo de la política internacional y la diplomacia tradicional, previa al segundo mandato de Donald Trump en Estados Unidos. No hay que perder de vista que, tras su regreso a la Casa Blanca, Trump ha insinuado en diferentes ocasiones su voluntad de anexionar Canadá.

Por tanto, Canadá ha sido uno de los primeros en notar y en reaccionar al cambio que se ha producido en Washington. El primer ministro ha admitido que su país se benefició de una era de «hegemonía estadounidense», pero ahora debe dar un giro en la medida que, cada vez más, las grandes potencias usan su poder económico (aranceles) para conseguir sus objetivos.

Carney ha exhortado a las potencias medias, como Canadá, a trabajar conjuntamente en la defensa de un orden internacional basado en normas. «Las potencias medias debemos actuar juntas, porque si no estamos en la mesa, estamos en el menú», puntualizó. Carney ha sido contundente al señalar que el mundo vive «una ruptura» y no «una transición», en la que «las grandes potencias” están utilizando la «integración económica como un arma».

«No se puede vivir con la mentira del beneficio mutuo a través de la integración cuando la integración se convierte en la fuente de la subordinación». El primer ministro precisó que Canadá está recalibrando sus relaciones, según informan agencias internacionales en Europa y las Américas este jueves.

 

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