Ocho de cada diez españoles consideran a Trump una amenaza para la estabilidad mundial

17 février 2026 - 17:58

El 79,5% de los ciudadanos ve al presidente estadounidense como un peligro para la paz mundial, mientras que dos tercios creen que sus políticas migratorias pueden erosionar la democracia en Estados Unidos, según el barómetro del CIS de febrero. El 76,6% de los españoles tiene una opinión mala o muy mala sobre Trump, cuya Administración ha impulsado una guerra de aranceles, amenazas sobre Groenlandia e intervenciones en América Latina que generan profunda inquietud en la opinión pública española.

La figura de Donald Trump genera un rechazo mayoritario entre los ciudadanos españoles, según revela el barómetro del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) de febrero. El estudio, realizado entre el 2 y el 6 de febrero con 4.027 entrevistas, dedica un bloque específico a la valoración de la política internacional y, de manera singular, al impacto global de la Administración estadounidense. Los resultados reflejan una profunda inquietud sobre el rumbo que está tomando la potencia norteamericana bajo el liderazgo del presidente republicano, en un contexto marcado por decisiones unilaterales que desafían el orden internacional establecido desde el final de la Segunda Guerra Mundial y erosionan las alianzas tradicionales entre democracias occidentales.

El 79,5% de los encuestados considera que Trump supone un peligro para la paz mundial, frente a solo un 16,5% que no comparte esta percepción. Esta amplísima mayoría sitúa al mandatario estadounidense como un factor de inestabilidad en el orden internacional, en un contexto marcado por la guerra de aranceles que ha impulsado su Administración, las amenazas sobre territorios como Groenlandia, la intervención en Venezuela para capturar al presidente Nicolás Maduro y el intento de bloqueo total del suministro de crudo a Cuba. La percepción negativa sobre Trump se extiende también a su valoración personal, ya que el 76,6% de los españoles tiene una opinión «mala o muy mala» sobre el presidente estadounidense, mientras que solo el 15,7% expresa una referencia «buena o muy buena».

Estos datos reflejan el profundo recelo que suscita en la opinión pública española el conjunto de decisiones políticas, comerciales y diplomáticas adoptadas por la Casa Blanca desde el inicio de este segundo mandato de Trump. El rechazo ciudadano se fundamenta no solo en las políticas concretas, sino en la percepción de que representan una ruptura con los valores y principios que han sustentado la alianza transatlántica durante décadas. La combinación de proteccionismo comercial, presión migratoria extrema, intervenciones unilaterales en terceros países y ambiciones territoriales configura un patrón que los españoles observan con creciente inquietud y que perciben como una amenaza para el sistema multilateral basado en reglas que ha garantizado la paz y la prosperidad en Occidente.

Amenaza a la democracia estadounidense

Más allá del juicio sobre su impacto internacional, el barómetro del CIS explora también las consecuencias que las políticas de Trump pueden tener sobre el sistema democrático de su propio país. El 67,4% de los españoles cree que determinadas actuaciones del presidente pueden poner en peligro la democracia de Estados Unidos, frente a un 20,5% que no comparte esa preocupación. En el foco de esta inquietud se sitúan especialmente las operaciones llevadas a cabo por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas, conocido como ICE, que han protagonizado redadas masivas contra población migrante en estados como Minnesota, generando una fuerte repercusión política tanto dentro como fuera del país norteamericano.

Estas actuaciones, ampliamente cubiertas por los medios de comunicación internacionales, han generado denuncias de organizaciones de derechos humanos que advierten sobre el uso desproporcionado de la fuerza, la vulneración de garantías procesales y la creación de un clima de miedo entre las comunidades migrantes. La percepción mayoritaria entre los ciudadanos españoles es que este tipo de medidas exceden los límites propios de un Estado democrático y representan una amenaza para los equilibrios institucionales que han caracterizado el sistema político estadounidense durante décadas. El dato sobre la amenaza a la democracia estadounidense resulta especialmente significativo porque refleja que la preocupación no se limita al impacto externo de las políticas de Trump, sino que se extiende también a la erosión de los valores y procedimientos democráticos.

Para dos tercios de los ciudadanos españoles, el problema no es solo lo que Trump hace fuera de sus fronteras, sino también cómo lo hace y qué consecuencias tiene sobre la calidad democrática de su país, evidenciando una percepción de deriva autoritaria que trasciende las fronteras estadounidenses. Esta inquietud conecta con debates más amplios sobre el auge de liderazgos populistas y autoritarios en distintas regiones del planeta, desde Europa hasta América Latina, que desafían los consensos democráticos construidos en las últimas décadas. El caso de Trump representa para los españoles un ejemplo paradigmático de cómo un líder democráticamente elegido puede erosionar desde dentro las instituciones y valores que sustentan el sistema político, un fenómeno que genera alarma en sociedades con memoria histórica de experiencias autoritarias.

El rechazo a las aspiraciones expansionistas

El barómetro del CIS también recoge la opinión de los españoles sobre una de las iniciativas más polémicas de la Administración Trump: la pretensión de adquirir o anexionarse Groenlandia, el territorio autónomo de Dinamarca. Más del 80% de los encuestados rechaza esta aspiración, un dato que refleja el malestar ante lo que se percibe como una deriva unilateral y expansionista de Estados Unidos que desafía los principios básicos del derecho internacional. Las declaraciones del presidente estadounidense sobre Groenlandia, que ha llegado a calificar de cuestión de seguridad nacional para su país, han generado tensiones diplomáticas con Dinamarca y la Unión Europea, evidenciando las fracturas que estas posiciones provocan en la alianza occidental.

Para los ciudadanos españoles, este tipo de posicionamientos representan una ruptura con los principios de respeto a la soberanía territorial y al derecho internacional que han regido las relaciones entre democracias occidentales desde el final de la Segunda Guerra Mundial. La pretensión sobre Groenlandia, unida a otras declaraciones sobre Canadá o el Canal de Panamá, configura un patrón expansionista que los españoles perciben como un retroceso a épocas superadas de la historia internacional. El rechazo mayoritario a estas aspiraciones refleja también una distancia creciente entre la opinión pública europea y las posiciones del actual inquilino de la Casa Blanca, cuestionando la sostenibilidad a largo plazo de la alianza transatlántica tal como ha funcionado durante décadas.

El contexto de preocupaciones geopolíticas globales

El barómetro del CIS de febrero no se limita a medir la percepción sobre Estados Unidos, sino que también toma el pulso al grado de preocupación que generan los principales conflictos armados en curso. La invasión de Ucrania por parte de Rusia provoca «mucha o bastante» intranquilidad en el 70,7% de los españoles, frente a un 15,4% que se declara «poco o nada preocupado», reflejando que la guerra en territorio europeo continúa siendo fuente de inquietud más de tres años después de su inicio. En Oriente Próximo, la situación en Gaza suscita también una preocupación mayoritaria, con un 66,2% de ciudadanos que afirma sentirse «muy o bastante preocupado» por la evolución del conflicto, donde rige un alto el fuego extremadamente frágil desde octubre.

Estos datos sitúan la figura de Trump en un contexto más amplio de incertidumbre geopolítica, donde la guerra en Ucrania, el conflicto en Gaza y las tensiones en el Indo-Pacífico configuran un escenario de inestabilidad global sin precedentes en las últimas décadas. Para los ciudadanos españoles, el presidente estadounidense no es un actor neutral en este panorama, sino un elemento que contribuye activamente a la erosión del orden internacional basado en reglas, debilitando instituciones multilaterales y alimentando dinámicas de confrontación en lugar de cooperación. La percepción de Trump como amenaza para la paz mundial se enmarca en una visión más general sobre el debilitamiento del multilateralismo y el ascenso de liderazgos autoritarios o populistas en distintas regiones del planeta.

Los datos del CIS reflejan una ciudadanía atenta a la evolución del contexto geopolítico y consciente de la interdependencia global en un mundo cada vez más interconectado. En ese marco, la figura de Trump aparece como un vector central de incertidumbre, identificado por ocho de cada diez españoles como una amenaza para la paz mundial y por dos de cada tres como un riesgo para la propia democracia estadounidense. La combinación de estos indicadores sitúa la política exterior de Washington en el centro de las preocupaciones internacionales de la sociedad española, en un momento de redefinición de alianzas y equilibrios estratégicos que puede tener consecuencias duraderas para el sistema internacional y para la posición de Europa en el escenario global.

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