Netanyahu reafirma que «no habrá Estado palestino» en plena expansión de colonias en Cisjordania

12 septembre 2025 - 12:21

El primer ministro israelí Benjamin Netanyahu declaró este jueves que no permitirá la creación de un Estado palestino, en el marco de la firma de un proyecto clave de colonización en Maale Adumim. El anuncio, celebrado por su gobierno, desató una oleada de condenas internacionales y profundizó el aislamiento diplomático de Israel.

Durante una ceremonia transmitida en directo desde el asentamiento de Maale Adumim, al este de Jerusalén, Netanyahu sostuvo que «cumpliremos nuestra promesa: no habrá Estado palestino, este lugar nos pertenece». Acompañado de ministros de la coalición de extrema derecha, el mandatario aseguró que el proyecto de construcción de 3.400 viviendas en Cisjordania consolidará la presencia israelí y duplicará la población de la ciudad.

El ministro de Finanzas, Bezalel Smotrich, pidió acelerar la ejecución de las obras y avanzar hacia la anexión formal del territorio, en respuesta a los anuncios recientes de varios países que estudian reconocer un Estado palestino. La posición oficial de Israel se endurece así en un contexto de guerra en Gaza y de creciente presión diplomática.

La ONU reaccionó con firmeza. Su secretario general, António Guterres, denunció «una grave violación del derecho internacional» que compromete la viabilidad de una solución de dos Estados. La Autoridad Palestina calificó la medida de «nueva etapa de anexión progresiva», advirtiendo que dividir Cisjordania en dos partes cercenaría cualquier posibilidad de continuidad territorial para un futuro Estado palestino.

Actualmente, alrededor de tres millones de palestinos viven en Cisjordania junto a unos 500.000 colonos israelíes instalados en asentamientos considerados ilegales por la ONU. La colonización del territorio se ha mantenido de manera constante desde 1967, bajo gobiernos de izquierda y derecha, y se intensificó tras la ofensiva israelí en Gaza desatada el 7 de octubre de 2023.

La afirmación de Netanyahu marca un nuevo punto de inflexión. Mientras la comunidad internacional intenta mantener abierta la perspectiva de negociaciones de paz, Israel se reafirma en una estrategia de hechos consumados que desafía las resoluciones de Naciones Unidas y la presión de actores regionales como Egipto y Jordania. El mensaje del primer ministro suena también como un desafío directo a los países europeos que en los últimos meses han reconocido a Palestina o han anunciado su intención de hacerlo.

El futuro inmediato queda cargado de incertidumbre. Las palabras de Netanyahu refuerzan la línea dura de su coalición y consolidan el apoyo de los sectores más nacionalistas dentro de Israel, pero al mismo tiempo encienden las alarmas en un escenario regional ya marcado por la violencia en Gaza y por la fragilidad de las relaciones con los aliados occidentales.

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