Nepal eleva a 626 los muertos por la riada; casi 3.000 personas siguen desaparecidas en ambos lados de la frontera

29 août 2026 - 09:21

El balance conjunto de Nepal y China alcanza al menos 633 fallecidos y 2.980 desaparecidos, aunque los dos países mantienen recuentos separados. Los equipos de rescate trabajan entre carreteras y puentes destruidos, mientras continúa la vigilancia sobre una represa natural formada por lodo y rocas.

Las autoridades de Nepal elevaron este sábado a 626 el número de cadáveres recuperados tras la devastadora riada que golpeó el miércoles la frontera con el Tíbet. Otras 2.426 personas permanecen desaparecidas en territorio nepalí.

La Autoridad Nacional para la Reducción y Gestión del Riesgo de Desastres actualizó el balance después de que la Policía hubiera informado horas antes de 616 fallecidos.

China mantiene en siete el número de muertos en el condado tibetano de Gyirong. Sumados los recuentos de ambos países, la catástrofe deja al menos 633 víctimas mortales y 2.980 personas sin localizar.

No existe por ahora un mecanismo transfronterizo unificado para contabilizar a las víctimas, por lo que las cifras podrían incluir divergencias y seguirán variando conforme avancen las tareas de identificación y búsqueda.

Acceso difícil a las zonas devastadas

Miles de militares, policías y especialistas participan en las operaciones de rescate a ambos lados de la frontera. La destrucción de carreteras, puentes y redes de comunicación dificulta, sin embargo, el acceso a numerosas localidades.

Los primeros equipos profesionales chinos lograron alcanzar por tierra el viernes el núcleo de la zona arrasada en Gyirong. Las imágenes difundidas por medios estatales muestran una destrucción casi completa del paso fronterizo.

Las autoridades vigilan igualmente una represa natural formada por la acumulación de barro, rocas y escombros. Expertos chinos señalan que el agua ha comenzado a circular de manera natural, lo que habría reducido el riesgo inmediato de una rotura súbita y una nueva inundación.

Según las investigaciones preliminares, la riada se desencadenó tras el colapso de una gran masa de hielo en un glaciar de Nepal. El agua y los escombros descendieron violentamente por la cuenca del Bhote Koshi, arrasando viviendas, vehículos e infraestructuras antes de alcanzar el condado vecino de Gyirong, en la región autónoma china del Tíbet.

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