El presidente francés, Emmanuel Macron, recibe este lunes en París al príncipe heredero saudí, Mohamed bin Salmán, en una visita centrada en las crisis de Oriente Próximo y el fortalecimiento de la cooperación estratégica y económica entre Francia y Arabia Saudí.
Tras una primera jornada dedicada, entre otras actividades, a los deportes electrónicos, ambos dirigentes presidirán la reunión inaugural del Consejo de Asociación Estratégica franco-saudí. Este mecanismo fue creado durante la visita de Macron a Riad, en diciembre de 2024.
La guerra en Gaza, la solución de dos Estados, el futuro del Líbano y Siria y las consecuencias de la confrontación con Irán figuran entre los principales asuntos de la agenda. Francia también observa con atención el fortalecimiento de los vínculos militares y de seguridad de Arabia Saudí con otras potencias regionales.
París y Riad copresidieron en julio de 2025, en Naciones Unidas, una conferencia internacional destinada a relanzar la solución de dos Estados y favorecer el reconocimiento del Estado palestino. Ambos países tienen pendiente, además, la organización de una conferencia de apoyo a las Fuerzas Armadas libanesas y a la integridad territorial del Líbano, aplazada en marzo por la escalada militar regional.
Empresas francesas ante los proyectos de Visión 2030
La visita incluye también una importante vertiente económica. Altos responsables saudíes y dirigentes de grandes empresas francesas participarán en un foro dedicado a la energía, el turismo, la inteligencia artificial, los videojuegos, el transporte, la salud y las industrias culturales.
Francia pretende reforzar la presencia de sus empresas en los grandes proyectos de “Visión 2030”, el plan impulsado por Mohamed bin Salmán para diversificar la economía saudí y reducir su dependencia de los hidrocarburos. París aspira igualmente a participar en los preparativos de la Exposición Universal de Riad de 2030 y atraer nuevas inversiones saudíes.
Ambos gobiernos abordarán también la diversificación de las rutas de abastecimiento energético, en un momento en que las tensiones alrededor del estrecho de Ormuz amenazan una de las principales vías mundiales para el transporte de petróleo y gas.
El encuentro confirma el regreso de Mohamed bin Salmán al centro de la diplomacia internacional. El príncipe heredero, gobernante de facto del reino, quedó parcialmente aislado tras el asesinato, en 2018, del periodista saudí Jamal Khashoggi en el consulado de su país en Estambul.
Los servicios de inteligencia estadounidenses concluyeron en 2021 que el príncipe heredero había aprobado una operación para capturar o matar al periodista. Mohamed bin Salmán ha negado siempre haber ordenado su asesinato.
La recepción ha provocado críticas de organizaciones y sindicatos de periodistas franceses, que la consideran una provocación para los defensores de la libertad de prensa. También recuerdan que sigue abierta una investigación relacionada con la denuncia presentada en 2021 por Trial International y Reporteros sin Fronteras por “torturas y desapariciones forzadas” en el caso Khashoggi.
La visita refleja así una contradicción cada vez más visible en la política europea hacia Arabia Saudí: la voluntad de asegurar influencia diplomática, abastecimiento energético y contratos económicos frente a las persistentes denuncias sobre los derechos humanos en el reino.