Machado reprocha a Sánchez su “pasividad” frente al régimen de Maduro

13 mars 2026 - 19:51

La líder opositora venezolana María Corina Machado utilizó una rueda de prensa en Santiago de Chile para marcar distancias con el Gobierno español y elogiar al rey Felipe VI como símbolo de unidad iberoamericana. Machado, que se reunió con miles de compatriotas exiliados en Chile, instó al nuevo presidente chileno José Antonio Kast a proteger a los venezolanos residentes en el país y prometió un regreso próximo a Venezuela sin precisar fechas.

La líder de la oposición venezolana, María Corina Machado, compareció ante la prensa en Santiago de Chile con un mensaje cargado de simbolismo político. Tras reunirse con parte de los aproximadamente 700.000 venezolanos que residen en el país andino —uno de los mayores contingentes de la diáspora generada por la dictadura de Nicolás Maduro—, Machado agradeció el respaldo «muy, muy claro» del rey Felipe VI de España a la lucha democrática venezolana, al tiempo que lamentó la actitud del presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, a quien acusó de falta de «liderazgo» en la respuesta internacional a la crisis de Caracas.

La figura del monarca español ha ocupado un lugar central en el discurso de la oposición venezolana en las últimas semanas. Machado subrayó que el Rey «ha sido una imagen y un símbolo de unión, no solamente en España sino también en Iberoamérica», en contraste con la posición del Ejecutivo de Sánchez, al que describió como una administración que «ha mostrado siempre una cuidadosa distancia» con el movimiento opositor venezolano. La dirigente destacó que España, a diferencia del Gobierno que la preside, ha demostrado históricamente ser «vínculo fundamental con Europa» para la causa democrática en Venezuela.

Elogio al Rey y crítica a La Moncloa

La distinción que trazó Machado entre la Corona española y el Gobierno de Sánchez no es un gesto menor en el contexto político actual. España alberga una numerosa comunidad venezolana y ha sido, durante años, uno de los principales interlocutores europeos en los intentos de mediación con el régimen chavista. Sin embargo, la relación del Ejecutivo de Sánchez con Maduro ha sido objeto de críticas reiteradas por parte de la oposición venezolana, que considera insuficiente la presión ejercida desde Madrid.

Machado se mostró igualmente crítica con la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, a quien calificó de «pieza medular, fundamental, de la estructura del régimen criminal de Chávez y de Maduro». Según la líder opositora, Rodríguez ha sido «el vínculo con Hizbulá» y «la cabeza de toda la estructura que dirigía la tortura y la represión civil» en Venezuela. La dirigente señaló además que Estados Unidos ha dado instrucciones para que «sectores del régimen desmonten la estructura represiva y criminal que han armado», y anticipó que cuando esa información salga a la luz pública «va a ser el saqueo más grande de las arcas públicas en la historia de la humanidad», con cifras que cifró en «más de dos trillones de dólares».

La presidenta encargada y el futuro de Venezuela

A pesar de la gravedad de su diagnóstico sobre la situación interna venezolana, Machado proyectó un optimismo marcado sobre el desenlace del proceso político en curso. «Tenemos por delante unos días que van a definir no solo el futuro de Venezuela, sino de América Latina», afirmó, y añadió que «Venezuela será libre». En su visión, la captura de Maduro por parte de Estados Unidos el pasado 3 de enero representó un punto de inflexión: «vimos cómo se aplicó la fuerza de la justicia internacional ante una organización criminal».

La dirigente dirigió también un mensaje al presidente chileno José Antonio Kast, con quien se reunió en la víspera de su regreso. Machado le pidió que proteja a los venezolanos residentes en Chile, diferenciando entre aquellos que huyen de la persecución política —a quienes reclamó protección— y quienes, en sus palabras, «no tengan la documentación en regla». «Nosotros queremos que regresen a Venezuela con seguridad, voluntariamente», subrayó, en un mensaje que adquiere especial relevancia dado el peso demográfico de la comunidad venezolana en Chile y la tensión social que su presencia ha generado en algunos sectores del país.

Los venezolanos en Chile y el regreso prometido

El acto con la comunidad venezolana en Santiago puso de manifiesto la magnitud del éxodo generado por el régimen de Maduro. Se estima que unos 700.000 venezolanos residen en Chile, muchos de ellos integrantes de una clase trabajadora que, según subraya la propia Machado, «no ha llegado, ni mucho menos» a los niveles de bienestar que esperaban al emigrar. En Venezuela, mientras tanto, cientos de trabajadores y jubilados protagonizaron este jueves movilizaciones en Caracas que lograron llegar hasta las inmediaciones de la Asamblea Nacional (AN), exigiendo la fijación de un salario mínimo de 350 dólares mensuales.

Machado prometió volver pronto a Venezuela, aunque evitó comprometerse con fechas concretas. «Mi regreso está basado en continuar una lucha que ha sido cívica y organizada», explicó, y añadió que «si queremos avanzar, queremos hacerlo de manera segura y ordenada». La dirigente lleva varios años fuera del país, en gran medida por las amenazas y las condiciones de encarcelamiento que han sufrido otros líderes opositores. Su retorno, si se produce en las circunstancias que ella misma ha descrito como decisivas para el futuro de Venezuela, será un momento de alta carga simbólica para un país que, según sus propias palabras, afronta «horas decisivas» que obligarán a elegir «el lado de la justicia» o «el lado del crimen».

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