Los enviados de Trump llevan a Kiev los planes discutidos con Putin, sin avances concretos

06 septembre 2026 - 08:46

Steve Witkoff y Jared Kushner mantuvieron en Moscú una reunión de más de tres horas con Vladímir Putin antes de viajar a Kiev. Washington habla de conversaciones sustanciales, pero el Kremlin no anunció ningún acuerdo y las posiciones de Rusia y Ucrania siguen profundamente enfrentadas.

Los emisarios estadounidenses Steve Witkoff y Jared Kushner se dirigen este domingo a Kiev tras reunirse durante más de tres horas con el presidente ruso, Vladímir Putin, en el Kremlin.

La Casa Blanca aseguró que ambas partes examinaron planes sustanciales sobre los próximos pasos para tratar de poner fin a la guerra. Los detalles no fueron revelados y, según Washington, las posibles iniciativas se anunciarán durante las próximas semanas.

El asesor presidencial ruso Yuri Ushakov describió el encuentro como franco, constructivo y útil. Señaló que los representantes estadounidenses presentaron varias ideas sobre posibles vías para alcanzar un acuerdo, aunque no informó de ningún avance concreto.

Witkoff y Kushner, yerno del presidente Donald Trump, trasladarán ahora el contenido de sus conversaciones al presidente ucraniano, Volodímir Zelenski. Se trata de la primera visita de ambos a la capital ucraniana desde el regreso de Trump a la Casa Blanca.

El mandatario estadounidense había anunciado previamente que sus enviados llevaban una nueva propuesta para poner fin al conflicto, pero evitó aclarar si contempla concesiones territoriales por parte de Ucrania.

Como medida de seguridad durante la misión, Moscú y Kiev acordaron suspender temporalmente los ataques aéreos contra las respectivas capitales. Ucrania se comprometió a no atacar Moscú hasta el lunes, mientras Putin ordenó detener durante tres días los ataques contra Kiev.

La medida tiene un alcance estrictamente limitado. No constituye un alto el fuego general ni afecta a las operaciones militares en el frente o a los ataques contra otras regiones. Los bombardeos continuaron en distintos puntos de Ucrania mientras se desarrollaba la iniciativa diplomática.

Las diferencias de fondo permanecen intactas. Moscú insiste en controlar completamente las cuatro regiones ucranianas que reivindica como propias y exige que Kiev abandone sus aspiraciones de ingresar en la OTAN. Ucrania rechaza ceder territorios y considera esas condiciones equivalentes a una capitulación.

El nuevo impulso diplomático abre otro canal de negociación, pero todavía no aporta indicios de un acercamiento real. El resultado de la visita a Kiev permitirá evaluar si las ideas planteadas en Moscú pueden convertirse en una propuesta aceptable para ambas partes.

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