León XIV recibe a Albares sin cita previa antes de su visita a España

05 mai 2026 - 19:56

El papa León XIV concedió este lunes una audiencia privada de 20 minutos al ministro de Asuntos Exteriores español, José Manuel Albares, en un encuentro que no figuraba en la agenda oficial del Pontífice y que se produjo a menos de cinco semanas de la visita que el Santo Padre realizará a España entre el 6 y el 12 de junio. Albares entregó en mano al Papa la invitación del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y subrayó la convergencia de posiciones entre la Santa Sede y el Ejecutivo español en política exterior.

El papa León XIV recibió al ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, en una audiencia privada de unos 20 minutos que no estaba prevista en el programa oficial de la Santa Sede. El Pontífice tenía ese día hasta nueve reuniones en agenda; la española no era una de ellas. Albares viajó al Vaticano con el objetivo inicial de reunirse con el secretario para las Relaciones con los Estados, monseñor Paul Richard Gallagher, y fue informado a su llegada de que León XIV deseaba recibirle. «Por supuesto, he dicho inmediatamente que sí», explicó el ministro ante los medios tras el encuentro en la plaza de San Pedro.

El ministro interpretó el gesto como una señal de la importancia que el Vaticano concede a la relación bilateral con España a escasos días de la visita papal. Albares calificó la audiencia de «un signo de reconocimiento, amistad y cariño a España» y subrayó que buena parte de la conversación giró en torno a los preparativos del viaje de junio, cuyo programa detallado aún no ha sido hecho público. La jornada del ministro en Roma se completó con la inauguración de la nueva sede de la Cancillería de la Embajada española ante la Santa Sede, ubicada en el Palacio de Santiago de los Españoles, y con la atención posterior a los medios de comunicación.

Una audiencia fuera de agenda

León XIV es el primer papa estadounidense de la historia, con raíces gallegas por vía materna, y vivió una estancia en España en 1982, circunstancias que Albares evocó durante la audiencia y que forman parte del tejido sentimental que rodea la visita de junio. El Pontífice ha sido objeto en las últimas semanas de críticas por parte del presidente estadounidense, Donald Trump, a raíz de sus pronunciamientos sobre la guerra de Irán y la situación en Gaza. Preguntado al respecto, Albares defendió la independencia de la institución: «El poder político no puede interferir en la religión», afirmó, sin extenderse sobre los desacuerdos entre Trump y la Santa Sede.

El encuentro con Gallagher, más extenso y detallado que la audiencia con el Pontífice, abordó los principales focos de tensión internacional. Albares señaló que existe «una gran coincidencia en los posicionamientos del Vaticano» respecto a la postura del Gobierno español en Oriente Medio, Palestina, el rechazo a la guerra en Ucrania, la defensa del derecho internacional y el multilateralismo. Esta coincidencia de enfoque entre la Santa Sede y Madrid se produce en un momento en que el Gobierno de Pedro Sánchez mantiene una de las posturas europeas más definidas frente al conflicto en la región, con el cierre del espacio aéreo a la aviación militar vinculada a la Operación Furia Épica y la negativa al uso de las bases de Rota y Morón.

Oriente Medio, migración y regularización

En materia migratoria, el propio Gallagher introdujo en la conversación la regularización extraordinaria aprobada por el Ejecutivo el pasado 14 de abril. Albares precisó que fue el secretario vaticano «el que ha sacado esa regularización» como asunto a abordar y que la Santa Sede la ha valorado «como algo positivo, como un gesto positivo». El tema de la migración no se trató con el mismo nivel de detalle durante la audiencia privada con León XIV. Esta distinción es relevante: el espaldarazo vaticano a la medida procede de la diplomacia institucional de la Santa Sede, representada por Gallagher, y no de una declaración directa del Pontífice.

La Sagrada Familia de Barcelona fue señalada por Albares como uno de los «momentos fuertes» de la visita papal. El ministro informó al Papa de que las obras del templo están «prácticamente concluidas», un detalle que centró parte del intercambio sobre los preparativos logísticos del viaje. El programa completo de los seis días que León XIV pasará en España permanece sin detallar públicamente, y la Santa Sede es quien marcará los tiempos de su publicación oficial. El viaje constituirá la primera visita de un pontífice a España desde la de Benedicto XVI en 2011.

La invitación de Sánchez y el viaje de junio

Albares entregó en mano a León XIV la invitación formal del presidente Sánchez para la visita de junio. Este gesto, presentado por el Gobierno como una muestra de implicación directa del Ejecutivo en la organización del evento, tiene sin embargo un antecedente protocolario que varios medios han puesto de relieve: el rey Felipe VI ya había trasladado la misma invitación al Pontífice en tres ocasiones distintas. La primera, de forma verbal, durante la misa de inicio de pontificado en mayo de 2025; la segunda, mediante carta oficial enviada desde el Palacio de La Zarzuela en febrero de 2026; y la tercera, en persona, durante la audiencia que los Reyes mantuvieron con León XIV en el Vaticano en marzo de 2026.

La coincidencia de la audiencia improvisada de este lunes con la recta final de los preparativos del viaje papal hace difícil separar el plano diplomático del institucional. España recibirá en junio a un pontífice que comparte con el Gobierno en ejercicio posiciones sustanciales sobre los conflictos internacionales más urgentes, en un momento en que la política exterior española atraviesa una de sus etapas de mayor visibilidad en décadas. El viaje de León XIV, cualquiera que sea su programa definitivo, tendrá una dimensión política que va más allá del protocolo religioso y que el Ejecutivo de Sánchez ha comenzado a gestionar activamente desde este lunes en el Vaticano.

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