La UE respalda el plan de autonomía marroquí para el Sáhara Occidental como base para una solución negociada

30 janvier 2026 - 10:03

La Unión Europea manifestó este jueves su apoyo al plan de autonomía presentado por Marruecos para la antigua colonia española, considerándolo la base más viable para alcanzar una solución política al conflicto. La postura, expresada en el primer Consejo de Asociación UE-Marruecos desde 2019, sigue la línea adoptada por la ONU en octubre y consolida el giro de países como España y Francia, aunque es rechazada frontalmente por el Frente Polisario.

La Unión Europea dio un paso decisivo este jueves en su posicionamiento sobre el conflicto del Sáhara Occidental al respaldar formalmente el plan de autonomía propuesto por Marruecos como base para futuras negociaciones. En un comunicado conjunto emitido tras el Consejo de Asociación celebrado en Bruselas entre los Veintisiete y el reino alauí, la alta representante de la UE para Política Exterior, Kaja Kallas, y el ministro marroquí de Exteriores, Nasser Bourita, establecieron que una solución definitiva debe construirse sobre esta propuesta marroquí.

«La UE pide a las partes que participen en las conversaciones sin condiciones previas y sobre la base del plan de autonomía propuesto por Marruecos, con el fin de alcanzar una solución política definitiva y mutuamente aceptable que garantice la libre determinación del pueblo del Sáhara Occidental», señala el texto conjunto. El documento añade que «una autonomía verdadera podría representar una solución más viable» y anima a las partes a presentar sus ideas en apoyo de esta fórmula.

Esta declaración institucionaliza a nivel europeo una postura que ya habían adoptado de forma bilateral varios Estados miembros, especialmente España y Francia, y que refleja la última resolución sobre esta cuestión del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, aprobada el pasado 31 de octubre. La resolución 2797/2025 renovó por un año el mandato de la Misión de Naciones Unidas para el Referéndum del Sáhara Occidental (MINURSO) y pidió por primera vez que las negociaciones se basaran en el plan de autonomía marroquí de 2007, reconociendo que «una autonomía auténtica podría representar la solución más viable».

El respaldo europeo al plan de autonomía

El Consejo de Asociación entre la Unión Europea y Marruecos, que no se celebraba desde 2019, supone la primera reunión de este nivel tras años de tensiones diplomáticas y jurídicas entre Bruselas y Rabat. El encuentro abordó asuntos políticos, económicos y comerciales, democracia y derechos humanos, así como cooperación en migración, transición ecológica e innovación, según informó el Consejo de la UE en un comunicado oficial.

Kallas había avanzado antes de la reunión que la posición renovada de la Unión Europea respecto al Sáhara Occidental refleja la resolución del Consejo de Seguridad y «subraya el apoyo continuado de la UE para un proceso liderado por la ONU para encontrar una solución sostenible» al conflicto. La UE se mostró favorable a los esfuerzos de los representantes de Naciones Unidas «para facilitar y dirigir las negociaciones basándose en el plan de autonomía propuesto por Marruecos».

El comunicado conjunto destaca que «la UE ha acogido con satisfacción la voluntad de Marruecos de comprometerse de buena fe con todas las partes interesadas a fin de aclarar las modalidades de este plan de autonomía y explicar cómo se desarrollaría la autonomía en el marco de la soberanía marroquí». Esta última frase resulta clave, pues establece explícitamente que el plan contempla la autonomía dentro de la soberanía de Marruecos, no como paso hacia la independencia del territorio.

La postura española y el papel de Albares

El ministro español de Exteriores, José Manuel Albares, no se refirió específicamente a la actualización de la posición europea sobre el Sáhara a su llegada al Consejo de Exteriores de la UE celebrado por la mañana, pero sí valoró positivamente el encuentro con Marruecos y aseguró que España seguirá trabajando para que la relación entre los Veintisiete y Rabat se mantenga al «máximo nivel».

«Marruecos aporta a la Unión Europea una relación comercial exitosa», declaró Albares, quien destacó que para España es «su segundo cliente fuera de la UE» y un país «con el que tenemos mucho que compartir, mucho que dialogar». El jefe de la diplomacia española evitó pronunciarse sobre las implicaciones políticas del respaldo europeo al plan marroquí, centrándose en los aspectos económicos y de cooperación bilateral.

España había modificado radicalmente su postura histórica sobre el Sáhara Occidental en marzo de 2022, cuando el Gobierno de Pedro Sánchez reconoció el plan de autonomía marroquí como «la base más seria, creíble y realista» para resolver el conflicto, un giro que generó fuertes críticas de la oposición y tensiones con Argelia. Desde entonces, las relaciones bilaterales entre Madrid y Rabat han alcanzado «uno de sus niveles más altos», según palabras del propio presidente español, con Marruecos consolidándose como principal socio comercial de España fuera de la Unión Europea.

Francia siguió una trayectoria similar. El presidente Emmanuel Macron envió una carta al rey Mohamed VI el 30 de julio de 2024 reconociendo el plan de autonomía como «la única base creíble» para resolver el conflicto del Sáhara, una posición que París reafirmó públicamente en abril de 2025 y que ha fortalecido significativamente las relaciones franco-marroquíes.

El rechazo del Frente Polisario

El plan de autonomía marroquí, presentado oficialmente en 2007, propone que el Sáhara Occidental se convierta en una región autónoma bajo soberanía marroquí, con un sistema legislativo, ejecutivo y judicial propio pero sometido en última instancia a las instituciones centrales del reino. El documento garantiza a los saharauis «su posición y su pleno papel en las diferentes instancias e instituciones de la región» y contempla que «los habitantes del Sáhara, de forma democrática, pueden autogestionar sus instancias legislativas y ejecutivas».

Sin embargo, esta propuesta es rechazada frontalmente por el Frente Polisario, el movimiento independentista saharaui reconocido por Naciones Unidas como representante legítimo del pueblo del Sáhara Occidental. El Polisario defiende la celebración de un referéndum de autodeterminación, contemplado originalmente en el Plan de Arreglo de 1991 que nunca llegó a materializarse, y considera que el plan de autonomía marroquí vulnera el derecho internacional y el proceso de descolonización del territorio.

La República Árabe Saharaui Democrática (RASD), proclamada por el Frente Polisario, rechaza de plano la vía de la autonomía y exige que se concrete la descolonización del territorio y se garantice su derecho a la independencia. El movimiento declaró roto el alto el fuego con Marruecos en noviembre de 2020 tras una acción militar marroquí en Guerguerat, en la zona de distensión pactada, lo que para los saharauis supuso una violación de las condiciones del cese de hostilidades vigente desde 1991.

El Sáhara Occidental, antigua colonia española abandonada en 1975 tras los Acuerdos de Madrid, permanece en un limbo jurídico internacional. Marruecos controla aproximadamente el 80% del territorio tras construir un muro defensivo en la década de 1980, mientras que el Frente Polisario administra el resto desde campos de refugiados en Tinduf, Argelia. Naciones Unidas considera el territorio como «no autónomo» con un estatus «separado y distinto» del de Marruecos, una posición que ha generado múltiples conflictos legales, incluidas sentencias del Tribunal de Justicia de la Unión Europea que anularon acuerdos comerciales entre la UE y Marruecos.

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