La UE quiere reforzar el mar Rojo con los buques reservados para Ormuz

28 septembre 2026 - 09:53

Bruselas propone dar un uso inmediato a los buques que varios países europeos estaban dispuestos a desplegar en el estrecho de Ormuz. Mientras la coalición prevista para esa zona sigue sin estar operativa, Kaja Kallas plantea incorporarlos temporalmente a la misión naval Aspides, que necesita más medios para proteger el tráfico mercante frente al aumento de las amenazas en el mar Rojo. 

La Unión Europea busca redistribuir sus recursos navales ante el deterioro de la seguridad en dos de las principales arterias marítimas del mundo. La alta representante para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, Kaja Kallas, ha pedido a los Estados miembros que estudien destinar a la operación Aspides los buques inicialmente ofrecidos para una futura misión en el estrecho de Ormuz.

El planteamiento es esencialmente práctico: la coalición de países dispuestos a intervenir en Ormuz para garantizar la libertad de navegación todavía no ha entrado plenamente en funcionamiento, mientras que Aspides lleva más de dos años desplegada y necesita refuerzos.

Los barcos podrían incorporarse ahora a la misión europea y ser trasladados posteriormente hacia Ormuz si la coalición se activa y las condiciones sobre el terreno permiten el despliegue.

El mar Rojo vuelve a concentrar la preocupación europea

La petición de Kallas llega en un momento de creciente inquietud por la seguridad de la navegación en el mar Rojo y, especialmente, en el estrecho de Bab el Mandeb, paso estratégico que conecta esta ruta con el golfo de Adén.

Bruselas considera insuficientes los medios disponibles para responder al número de solicitudes de escolta de buques mercantes. Kallas recordó que Aspides fue concebida para disponer de al menos una decena de barcos, un nivel que actualmente no alcanza.

La responsable europea ha pedido por ello nuevas contribuciones a los Veintisiete. La prioridad son buques con capacidad para acompañar y proteger a los mercantes durante su tránsito por las zonas de mayor riesgo.

Aspides es una operación de carácter defensivo. Su misión consiste en vigilar el entorno marítimo, acompañar a los barcos comerciales y protegerlos frente a posibles ataques, incluidos los realizados mediante misiles y drones. La operación fue creada por la UE en febrero de 2024 y su mandato ha sido prorrogado hasta febrero de 2027.

De Ormuz a Bab el Mandeb

El movimiento refleja también cómo la atención estratégica europea oscila entre dos puntos críticos para el comercio y el abastecimiento energético mundial.

El estrecho de Ormuz continúa siendo una prioridad por su importancia para los flujos internacionales de petróleo y gas. Varios Estados miembros se habían mostrado dispuestos a aportar barcos a una coalición destinada a garantizar la libertad de navegación cuando las circunstancias permitieran su despliegue. España no figura entre los países que ofrecieron buques para esa iniciativa.

Pero Bruselas considera que mantener esos recursos a la espera tiene poco sentido cuando existe una necesidad inmediata en el mar Rojo. De ahí la propuesta de integrarlos provisionalmente en una estructura ya operativa.

La fórmula permitiría además conservar flexibilidad: los mismos medios podrían desplazarse posteriormente hacia Ormuz si fuera necesario.

Más medios para proteger una ruta vital

La seguridad marítima se ha convertido en una cuestión cada vez más sensible para la UE. Una parte importante del comercio entre Europa y Asia depende del eje que atraviesa el océano Índico, Bab el Mandeb, el mar Rojo y el canal de Suez.

Las amenazas contra esa ruta no solo plantean un problema militar. El desvío de los mercantes por itinerarios más largos puede aumentar los tiempos de navegación, los costes de transporte y los seguros, con repercusiones sobre las cadenas de suministro.

Kallas pretende aprovechar la reunión de los ministros de Defensa de la UE en Bruselas para obtener nuevas contribuciones. Por ahora no hay compromisos concretos anunciados, pero el mensaje europeo es claro: mientras el eventual despliegue en Ormuz espera mejores condiciones, la urgencia naval está hoy en el mar Rojo.

Compartir el artículo