La muerte del camarógrafo Ahmed Wishah en un bombardeo israelí en el centro de Gaza ha vuelto a situar a Al Jazeera en el centro de una guerra que también se libra en el terreno de la información. La cadena catarí denuncia un «asesinato deliberado», mientras organizaciones internacionales advierten de que Gaza se ha convertido en uno de los lugares más peligrosos del mundo para ejercer el periodismo.
La cadena Al Jazeera denunció este fin de semana la muerte de uno de sus periodistas en la Franja de Gaza, en un nuevo episodio que vuelve a poner de relieve los riesgos extremos que afrontan los profesionales de la información que continúan trabajando en el enclave palestino.
Ahmed Wishah, camarógrafo del servicio Al Jazeera Mubasher, murió en un bombardeo que alcanzó su vivienda en el campamento de refugiados de Bureij, en el centro de Gaza. Según los equipos de la Defensa Civil, otras dos personas perdieron también la vida en el ataque.
En un comunicado, la cadena catarí calificó el bombardeo de «asesinato deliberado» y pidió a la comunidad internacional que actúe para garantizar la rendición de cuentas y la protección de los periodistas que trabajan en zonas de conflicto.
Para Al Jazeera, la muerte de Wishah se suma a una larga lista de profesionales del grupo fallecidos desde el inicio de la ofensiva israelí en octubre de 2023. La cadena sostiene que doce de sus periodistas y colaboradores han muerto en Gaza durante estos casi tres años de guerra.
La tragedia adquiere además una dimensión familiar. El hermano del periodista, Mohamed Wishah, también murió meses atrás en otro ataque israelí en la ciudad de Gaza.
Una guerra sin observadores internacionales
La guerra de Gaza presenta una característica singular: la práctica ausencia de medios internacionales sobre el terreno. Las restricciones de acceso han obligado a que gran parte de la cobertura recaiga sobre periodistas palestinos y equipos locales, entre ellos los de Al Jazeera.
En este contexto, la cadena qatarí se ha convertido en una de las principales fuentes de imágenes e información procedentes del enclave, lo que también la ha situado en el centro de las tensiones políticas y militares.
El Ejército israelí afirmó este domingo que Ahmed Wishah mantenía vínculos con Hamás y lo acusó de actuar como «francotirador» de la organización. Las autoridades israelíes no presentaron pruebas públicas que respaldaran esta acusación.
Al Jazeera rechaza estas acusaciones, que ya fueron formuladas anteriormente contra otros miembros de su equipo fallecidos en Gaza.
El conflicto más mortífero para la prensa
Según el Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ), desde octubre de 2023 han muerto al menos 259 periodistas y trabajadores de medios en los distintos conflictos de Oriente Próximo relacionados con la guerra de Gaza.
La mayoría de las víctimas son periodistas palestinos.
Diversas organizaciones internacionales, entre ellas Reporteros Sin Fronteras y la Federación Internacional de Periodistas, han reclamado investigaciones independientes sobre las muertes de informadores y recuerdan que el derecho internacional humanitario otorga una protección específica a los periodistas civiles.
Para numerosos observadores, la desaparición de periodistas locales implica también la pérdida de algunos de los pocos testigos directos capaces de documentar la realidad cotidiana de Gaza.
En una guerra marcada por la destrucción y las dificultades de acceso, la protección de quienes informan se ha convertido en una cuestión inseparable del derecho de la sociedad internacional a conocer lo que ocurre sobre el terreno.