El expresidente peruano Ollanta Humala recuperó este viernes la libertad después de que la Justicia anulara la condena de 15 años de prisión que pesaba sobre él por presunto lavado de activos vinculado al caso Odebrecht, una de las mayores tramas de corrupción de América Latina.
Humala abandonó el centro penitenciario de Barbadillo, en Lima, alrededor de las 19:40 hora local, escoltado por la Policía y recibido por un grupo de simpatizantes. Permanecía encarcelado desde abril de 2025, tras ser condenado por el supuesto ingreso de tres millones de dólares procedentes de la constructora brasileña Odebrecht para financiar su campaña presidencial de 2011, en la que resultó elegido presidente.
El jueves, el Tribunal Constitucional dejó sin efecto la sentencia al considerar que, en el momento de los hechos, la recepción de aportes privados para campañas electorales no constituía un delito tipificado en la legislación peruana. Como consecuencia, una sala penal ordenó su excarcelación inmediata.
A su salida de prisión, el exmandatario, de 64 años, denunció haber sido víctima de una «persecución política y judicial» y aseguró que su encarcelamiento obligó a su familia a abandonar el país.
«Jamás recibí aportes de campaña ni de Venezuela ni de Brasil», declaró Humala, rechazando las acusaciones de haber recibido también 200.000 dólares del Gobierno del fallecido presidente venezolano Hugo Chávez durante la campaña presidencial de 2006.
Nadine Heredia permanece condenada
La exprimera dama Nadine Heredia, condenada igualmente a 15 años de prisión en el mismo proceso, obtuvo asilo político en Brasil, donde reside actualmente.
La decisión del Tribunal Constitucional fue celebrada por la defensa de Humala, que sostuvo que el proceso representó un uso indebido de la justicia con fines políticos.
El caso Odebrecht sigue marcando la política peruana
El escándalo de Odebrecht, que estalló en 2016 tras la confesión de la constructora brasileña sobre el pago de sobornos y financiación ilegal de campañas en varios países de América Latina, ha salpicado a buena parte de la clase política peruana.
Además de Humala, las investigaciones alcanzaron a los expresidentes Alan García, quien se suicidó en 2019 antes de ser detenido; Pedro Pablo Kuczynski, aún investigado; Alejandro Toledo, condenado por corrupción; Martín Vizcarra, procesado por presuntos sobornos, y Pedro Castillo, actualmente encarcelado por otro proceso judicial.
La actual presidenta de Perú, Keiko Fujimori, también fue investigada por presunta financiación irregular de sus campañas con fondos de Odebrecht. Su proceso fue anulado tras haber permanecido más de un año en prisión preventiva.