El recrudecimiento del conflicto en Oriente Medio ha despertado en Francia una inquietud creciente sobre la seguridad de las obras cedidas al Louvre Abu Dabi, el único museo internacional que lleva el nombre del emblemático museo parisino.
Aunque el museo, inaugurado en 2017 en Emiratos Árabes Unidos, continúa abierto al público y no ha sufrido daños, la intensidad del actual conflicto regional —marcado por el uso de drones y misiles— ha llevado a algunos especialistas y medios culturales franceses a plantear interrogantes sobre la protección de las piezas procedentes de las colecciones nacionales.
Desde el propio museo se insiste en que la seguridad de visitantes, empleados y obras sigue siendo la prioridad absoluta, y que las instalaciones cuentan con sistemas diseñados precisamente para proteger las colecciones ante distintos tipos de riesgos.
Preocupación en el sector cultural
En Francia, sin embargo, el debate ha ganado visibilidad en los últimos días. La revista especializada La Tribune de l’art alertó sobre la necesidad de garantizar la protección de las obras prestadas al museo del Golfo, mientras que Didier Selles, antiguo negociador del acuerdo cultural entre Francia y Emiratos Árabes Unidos, sugirió en declaraciones a Télérama que sería prudente estudiar la retirada temporal de algunas piezas.
El Gobierno francés adopta por ahora un tono más calmado. El Ministerio de Cultura asegura que mantiene un contacto permanente con las autoridades emiratíes para seguir de cerca la situación y asegurar que las obras francesas expuestas en Abu Dabi están debidamente protegidas.
Un proyecto cultural de gran alcance
El Louvre Abu Dabi nació de un acuerdo cultural firmado entre París y Abu Dabi que prevé una colaboración de varias décadas. El proyecto representa para Francia ingresos estimados cercanos a los mil millones de euros, de los cuales alrededor de 400 millones corresponden al uso del nombre Louvre.
El museo alberga una colección permanente de unas 600 piezas, a las que se suman numerosas obras prestadas temporalmente por instituciones francesas.
Incertidumbre sobre las piezas prestadas
Una de las cuestiones que más debate genera es la falta de información detallada sobre las obras concretas que actualmente se encuentran en Abu Dabi. Museos como el Louvre, Versalles, Orsay o el Centro Pompidou evitan precisar qué piezas están expuestas allí.
La gestión de estos préstamos depende de France Muséums, la agencia que acompaña el desarrollo del museo. Según esta entidad, en este momento unas 250 obras francesas se encuentran en préstamo, aunque no se han revelado detalles sobre su identidad.
En el momento de la inauguración del museo, Francia cedió alrededor de 300 obras, incluidas piezas de artistas como Leonardo da Vinci, Monet, Van Gogh o Andy Warhol, además de una escultura del faraón Ramsés II.
El traslado tampoco sería sencillo
Fuentes cercanas al proyecto subrayan, no obstante, que no existe una amenaza directa sobre el museo y recuerdan que el edificio fue diseñado teniendo en cuenta escenarios de crisis, con espacios seguros destinados a proteger las colecciones.
Además, retirar las obras tampoco sería una operación exenta de riesgos. Transportar piezas de gran valor en plena crisis regional, explican especialistas del sector, podría resultar incluso más delicado que mantenerlas bajo las medidas de protección actuales.
Mientras tanto, el Louvre Abu Dabi continúa su actividad con normalidad, aunque el debate sobre la seguridad del patrimonio cultural en contextos de conflicto vuelve a situarse en el centro de la conversación cultural en Francia.