La guerra en Irán empujará a 4 millones de personas a la pobreza en el mundo árabe, alerta la ONU

31 mars 2026 - 11:37

La guerra desencadenada en Irán amenaza con provocar una fuerte sacudida social en todo Oriente Medio. Naciones Unidas alerta de que el conflicto ya está borrando en pocas semanas los avances económicos logrados en 2025 y podría empujar a millones de personas a la pobreza en el mundo árabe.

La escalada militar en Irán, iniciada el pasado 28 de febrero tras los ataques de Estados Unidos e Israel, tendrá un coste social devastador para el conjunto del mundo árabe. Así lo advierte el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), que estima que hasta cuatro millones de personas podrían caer en la pobreza como consecuencia directa de la crisis, en lo que ya se perfila como uno de los mayores retrocesos socioeconómicos recientes en la región.

En su informe preliminar, publicado en la quinta semana del conflicto bajo el título “Escalada militar en Oriente Medio: implicaciones económicas y sociales para la región de los Estados árabes”, la agencia de la ONU calcula que el impacto sobre el producto interior bruto regional oscilará entre el 3,7 % y el 6 %, lo que representa pérdidas de entre 120.000 y 194.000 millones de dólares. Se trata de una cifra que supera el crecimiento acumulado por la región durante todo 2025.

El deterioro no se limita a las grandes magnitudes macroeconómicas. El PNUD prevé también un aumento del desempleo de hasta cuatro puntos porcentuales, equivalente a la destrucción de 3,6 millones de puestos de trabajo, una cifra superior al total de empleos creados en el conjunto del mundo árabe el año pasado. Esta contracción del mercado laboral golpeará especialmente a los sectores más vulnerables, desde trabajadores informales hasta jóvenes y desplazados internos.

La región del Levante —que engloba a Irak, Líbano, Jordania, Palestina y Siria— será la más castigada. Según el informe, esta zona absorberá más del 75 % del aumento total de la pobreza, con entre 2,85 y 3,3 millones de nuevos pobres, lo que supone un incremento cercano al 5 %. La ONU subraya que se trata de economías ya marcadas por fragilidades estructurales, conflictos previos y altos niveles de dependencia exterior, lo que multiplica el efecto de la actual guerra.

Más allá de las cifras, el informe lanza una advertencia política de fondo: la guerra está poniendo en evidencia la extrema vulnerabilidad del modelo económico regional, muy dependiente de los hidrocarburos, de los corredores logísticos y de la estabilidad geopolítica. El conflicto en torno a Irán, unido a la crisis del estrecho de Ormuz y al encarecimiento de la energía, amenaza con extender sus efectos mucho más allá del campo militar.

La ONU considera que, de prolongarse la guerra, el retroceso en desarrollo humano podría equivaler a entre medio año y un año completo de progreso perdido, un golpe severo para sociedades que ya arrastran desigualdades profundas y sistemas de protección social insuficientes.

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