La Eurocámara presiona para prohibir las redes sociales a menores de 13 años

26 novembre 2025 - 15:49

El Parlamento Europeo ha aprobado un informe que critica la incapacidad de las plataformas digitales para proteger a los menores y establece recomendaciones para imponer límites de edad armonizados en toda la Unión Europea. El texto, que coincide con la tramitación de una ley similar en España, insta a Bruselas a prohibir diseños adictivos, cajas de recompensa en videojuegos y publicidad dirigida a niños, mientras responsabiliza directamente a las empresas tecnológicas del cumplimiento de estas medidas de seguridad.

El Parlamento Europeo ha dado un paso decisivo en la regulación del acceso de menores a las plataformas digitales al aprobar un informe que establece una hoja de ruta para endurecer las normas de protección infantil en el entorno online. La Eurocámara votó esta semana en sesión plenaria un documento que propone fijar una edad mínima de 16 años en toda la Unión Europea para registrarse en redes sociales, plataformas de intercambio de vídeos y aplicaciones de inteligencia artificial, salvo autorización expresa de los padres. El texto va más allá al proponer la prohibición absoluta del acceso a estas plataformas para menores de 13 años, independientemente del consentimiento paterno. La iniciativa parlamentaria, que había sido aprobada previamente en la Comisión de Mercado Interior y Protección del Consumidor con 32 votos a favor, 5 en contra y 9 abstenciones, representa un endurecimiento sustancial del marco regulatorio digital europeo.

El informe aprobado en Estrasburgo constituye una severa advertencia a las grandes corporaciones tecnológicas sobre su responsabilidad en la protección de los menores. Los eurodiputados critican abiertamente que las plataformas no hayan implementado medidas adecuadas para salvaguardar a los usuarios más jóvenes, exponiendo a niños y adolescentes a riesgos graves relacionados con la adicción, el deterioro de la salud mental y el acceso a contenidos ilegales o perjudiciales. La votación coincide temporalmente con la aceleración en España de la tramitación parlamentaria de la Ley de Protección de Menores en Red, que contempla medidas similares, lo que sugiere una convergencia creciente entre las políticas nacionales y las directrices europeas en esta materia sensible.

La ponente del texto, la eurodiputada socialdemócrata danesa Christel Schaldemose, celebró que el Parlamento se haya unido para establecer límites claros a las plataformas digitales. La legisladora afirmó que estas medidas aumentarán drásticamente el nivel de protección infantil en Europa. Schaldemose fue contundente al dirigirse simbólicamente a las empresas tecnológicas, declarando que sus servicios no son aptos para la infancia y que el experimento con la exposición sin control de menores a estas plataformas debe terminar. El mensaje parlamentario busca trasladar de manera inequívoca la responsabilidad de garantizar la seguridad digital infantil desde los padres hacia las propias compañías, exigiendo que los servicios sean seguros por diseño y no mediante controles parentales que pueden ser fácilmente sorteados por los menores.

Verificación de edad y fragmentación normativa 

El debate sobre la protección de menores en el entorno digital se complica por la fragmentación regulatoria existente a nivel comunitario. Actualmente, los Estados miembros mantienen enfoques dispares en lo que respecta a la verificación de edad, lo que genera una segmentación del mercado interior y niveles desiguales de protección según el país de residencia. España, por ejemplo, pretende establecer un sistema de control parental obligatorio que impida el registro de menores en redes sociales sin autorización, además de obligar a los productos digitales a informar sobre sus efectos negativos en el etiquetado, de manera similar a como se hace con el tabaco o el alcohol. El Estado español también apuesta por eliminar las cajas de recompensa en videojuegos accesibles a menores, práctica que el Parlamento Europeo considera particularmente perniciosa.

La Comisión Europea se encuentra desarrollando un proyecto piloto en colaboración con varios Estados miembros, incluido España, para crear una plataforma europea capaz de verificar la edad real de los usuarios que acceden a redes sociales desde cualquier dispositivo. Los eurodiputados respaldan esta iniciativa pero insisten en que los sistemas de verificación deben respetar escrupulosamente la privacidad de los menores y cumplir con el Reglamento General de Protección de Datos. El informe subraya que estas herramientas tecnológicas no pueden servir como excusa para transferir la responsabilidad de proteger a los niños únicamente a los padres, quienes frecuentemente carecen de conocimientos técnicos adecuados para supervisar eficazmente las actividades online de sus hijos o desconocen las herramientas disponibles para ello.

El texto aprobado advierte explícitamente que las evaluaciones de riesgo realizadas por las plataformas de muy gran tamaño sobre la seguridad de los menores no son adecuadas o carecen de supervisión independiente. Por este motivo, los parlamentarios exigen el diseño de un mecanismo eficiente de alerta rápida a nivel europeo capaz de detectar tendencias peligrosas en línea antes de que se propaguen masivamente. La propuesta incluye la revisión integral de la legislación de consumo existente y la presentación de nuevas iniciativas legislativas para cerrar las brechas regulatorias que actualmente permiten que los sistemas algorítmicos prioricen contenido emocional extremo, aumentando la exposición de los menores a material tóxico o manipulador.

Prohibiciones específicas y aplicación reforzada 

El Parlamento Europeo ha identificado prácticas específicas que considera especialmente dañinas para los menores y que deben ser prohibidas en toda la Unión Europea. El informe insta a la Comisión Europea a proponer una iniciativa legislativa horizontal que aborde y prohíba las características de diseño adictivo, exigiendo que todas las plataformas incluyan salvaguardias obligatorias en sus sistemas de recomendación. Esta medida busca neutralizar técnicas como el desplazamiento infinito, la reproducción automática de contenidos, las historias que desaparecen y las prácticas de gamificación perjudiciales que explotan deliberadamente el comportamiento de los menores para impulsar la interacción y el tiempo de permanencia en las aplicaciones.

En el ámbito de los videojuegos, el texto parlamentario señala que el 97% de los sitios web y aplicaciones más populares utilizados por consumidores europeos despliega al menos un patrón oscuro, técnicas de diseño manipulador que confunden o presionan al usuario para tomar decisiones contrarias a sus intereses. Los menores resultan particularmente vulnerables a estas estrategias, siendo más fácilmente manipulados para compartir datos personales o realizar compras no deseadas. La Eurocámara insta al Ejecutivo comunitario a garantizar que la próxima Ley de Equidad Digital prohíba específicamente las cajas de recompensa, las monedas dentro de las aplicaciones, los mecanismos de pagar para progresar o pagar para ganar, y otros contenidos aleatorios a cambio de dinero real en juegos accesibles a menores.

El informe también aborda los riesgos emergentes asociados a la inteligencia artificial generativa. Los parlamentarios expresan preocupación por el fácil acceso que tienen los menores a herramientas de IA capaces de crear contenido manipulado, lo que puede distorsionar su percepción de la realidad y llevarlos a realizar compras no deseadas o compartir información personal sensible. El texto exige la rápida implementación de las obligaciones de transparencia derivadas de la Ley de Inteligencia Artificial de la UE, especialmente en lo que respecta al marcado de agua digital del contenido generado por IA en plataformas online, de manera que los usuarios puedan identificar claramente qué imágenes, vídeos o textos han sido creados artificialmente.

La Eurocámara presiona para que la Comisión Europea ejerza con mayor determinación las competencias que le otorga la Ley de Servicios Digitales, que incluye la imposición de multas millonarias o incluso la prohibición temporal o permanente de sitios web y aplicaciones que pongan en peligro a los menores. Los eurodiputados consideran que la aplicación actual de esta normativa ha sido insuficiente y demandan una mayor firmeza en la supervisión de las grandes plataformas. El documento aprobado menciona explícitamente la necesidad de abordar prácticas comerciales dirigidas a niños, como la publicidad personalizada, el marketing de influencers y el kidfluencing, fenómeno creciente en el que menores de edad actúan como prescriptores comerciales ante audiencias infantiles.

De las recomendaciones a la legislación

El informe aprobado por el Parlamento Europeo no tiene carácter legislativo vinculante de manera inmediata, pero representa un mandato político claro que servirá como hoja de ruta en las próximas negociaciones sobre legislación digital europea. El documento constituye una presión institucional significativa sobre la Comisión Europea para que presente propuestas legislativas concretas que transformen estas recomendaciones en obligaciones jurídicas para las plataformas digitales. Veinticinco de los 27 Estados miembros de la Unión Europea, junto con Noruega e Islandia, firmaron recientemente una declaración respaldando los planes de la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, de estudiar una posible edad mínima digital armonizada en todo el bloque comunitario.

Von der Leyen ha manifestado públicamente su apoyo personal a estas medidas restrictivas, y un grupo de expertos designado por la Comisión informará antes de final de año sobre las acciones concretas que podrían adoptarse a nivel europeo. El Ejecutivo comunitario tiene previsto presentar en los próximos meses la Ley de Equidad Digital, que podría incorporar muchas de las recomendaciones parlamentarias sobre tecnologías persuasivas, publicidad dirigida, diseño adictivo, cajas de recompensa y patrones oscuros. La convergencia entre la agenda institucional europea y las demandas parlamentarias sugiere que 2026 podría ser el año en que la Unión Europea establezca el marco regulatorio más estricto del mundo para la protección de menores en el entorno digital.

 

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