¿Jubilados estadounidenses buscan destinos para una vejez lejos de Trump?

23 août 2025 - 08:16

Un reportaje de CNN publicado este viernes da cuenta de que cada vez más estadounidenses estarían buscando un destino diferente a Estados Unidos para su vejez. En unos casos influye el clima, los días de sol, un menor costo de vida y hasta la política puede resultar decisiva para quienes buscan emigrar y asentarse en un nuevo país, quizá más acorde con sus preferencias y estilo de vida, o con sus necesidades y posibilidades financieras, gastos médicos y cargas fiscales.

No hay cifras oficiales, pero hay empresas y organizaciones que se dedican a la asesoría de destinos potenciales, atractivos o interesantes en el extranjero y también asisten en el proceso, a veces engorroso, de cómo mudarse. Llama la atención que en el periodo preelectoral y tras la última elección presidencial aumentó exponencialmente el tráfico web en este tipo de páginas. LIOS e International Living son algunas de las que han visto aumentar el tráfico en línea y las consultas.

“No creo que esto vaya a desvanecerse. Están haciendo preguntas bastante serias sobre este país versus aquel otro, y cosas como: ‘¿Cuáles serían mis opciones de residencia y cuáles serían mis cargas fiscales?’. Así que no son preguntas soñadoras. Son muy concretas”, ha dicho Kathleen Peddicord, fundadora y editora de Live and Invest Overseas (LIOS), a CNN.

La fundadora de LIOS sabe de lo que habla cuando explica a esa cadena que el 80 % de su audiencia son jubilados y que uno de sus reportes más esperados es la lista anual de los “10 Mejores Lugares para Jubilarse”.

La editora ejecutiva de International Living, Jennifer Stevens, elabora un Índice Global Anual de Jubilación basado en datos y factores como vivienda, visas, costo de vida y atención médica, así como el aporte de más de 200 editores y corresponsales en terreno que dan a conocer opciones y posibilidades para quienes buscan mudarse al extranjero. La editora ha hablado con muchos lectores, incluidos jubilados, preocupados por las políticas del actual presidente, que hacen que “vivir en Estados Unidos sea algo incómodo”. También les preocupa la “situación social en el país” y las “implicaciones económicas de los aranceles” impuestos por la actual administración.

Por otra parte, la idea de vivir con más holgura económica resulta sumamente atractiva, porque al optar por otros destinos muchos adquieren la posibilidad de tener más ingresos disponibles que redundan de manera ostensible en la calidad de vida: “El dinero —o la ausencia de él— sigue siendo un tema urgente para muchos jubilados en Estados Unidos. Los costos en aumento para vivienda, alquiler y atención médica están agotando sus ahorros más rápido que en generaciones anteriores; de hecho, casi la mitad de las familias estadounidenses carece de ahorros en cuentas de jubilación”, cita el reportaje, y añade que “más de 17 millones de estadounidenses de 65 años o más —aproximadamente uno de cada tres— se encuentran en una situación de inseguridad económica (lo que significa que tienen ingresos al 200 % o más por debajo del nivel federal de pobreza)”.

Aunque mudarse al extranjero puede brindar la oportunidad de invertir y tener un costo de vida menor por múltiples factores, los expertos sugieren evaluar un conjunto de criterios antes de decidir. En primera instancia, se debe ver si legalmente pueden y tienen los medios para jubilarse en el destino elegido. “Necesitan buscar lugares donde razonablemente puedan obtener una visa de residencia”, dice la editora de LIOS. “Yo diría que ese es el mejor lugar para comenzar. Miren lo que tienen, lo que pueden pagar, los diferentes umbrales para calificar y busquen lugares que realmente ofrezcan permisos de residencia para personas comunes”, añade.

El otro tema central es el costo de la atención médica y el seguro de salud en un nuevo país, además de ver las implicaciones que tendrá radicarse en el extranjero si se es beneficiario de Medicare. Este es un tema que debe considerarse con anticipación a cualquier decisión. Por ejemplo, España y Francia son países que exigen un seguro de salud como requisito para otorgar una visa. “La buena noticia es que, dondequiera que vaya, la atención médica será más asequible, porque es más cara en Estados Unidos que en cualquier otro lugar —tanto la atención médica como el seguro de salud—”, documenta Peddicord. Siempre es bueno mantener abiertas las opciones, dicen los expertos.

Este 2025 se han sugerido cinco países a los jubilados estadounidenses que están pensando en dar el salto y vivir una aventura en un destino diferente como inicio de su edad madura. Estos son: Panamá, Francia, Malasia, España y México.

Panamá: porque tiene un proceso de visa sencillo, ofrece un nivel de calidad de vida que se valora como excelente y también hay una buena relación, pensando en el consumo, entre calidad-precio. “Panamá tiene un umbral bastante bajo para su requisito de ingresos pasivos: un ingreso mensual mínimo de US$ 1.000 proveniente de un programa gubernamental, como el Seguro Social, o una empresa privada. Ese mínimo aumenta en US$ 250 por mes por cada dependiente”. El nivel de inglés es bajo en todo el país por lo que se sugiere un mínimo conocimiento del español. La Visa de Pensionado debe ser tramitada por un abogado panameño y solicitarse en Panamá.

Francia: por la calidad de su gastronomía y vida cultural, incluida la alta cultura, además de hermosas playas y paisajes en el campo y un sistema de salud de primer nivel. “Los servicios se ofrecen a todos los residentes y están en gran parte subvencionados por el gobierno”. Cita el reporte que es posible hallar opciones para alquilar departamentos en ciudades fuera de París alrededor de US$ 1.100 y “los gastos de supermercado, transporte público y otros costos también son significativamente más bajos que en Estados Unidos”.

Una de las mayores ventajas “para los jubilados estadounidenses que se mudan a Francia es la posibilidad de seguir contribuyendo a cuentas de retiro de EE.UU. con ventajas fiscales (…) en lugar de las tasas de impuesto sobre la renta francesas, que pueden ser más altas”. Hay algunas cuestiones que deben revisarse con mayor detalle antes de optar por Francia, por ejemplo, temas de impuestos sobre herencia y la burocracia que “puede ser intimidante, especialmente para quienes no hablan francés”. El inglés no se habla tan ampliamente como en otros países europeos. La visa debe solicitarse en un consulado francés en Estados Unidos y la pensión que se percibe debe ser al menos de US$ 1.073 si es una persona soltera o de US$ 1.666 si se está en pareja. Aunque la visa solo es válida por un año, se puede renovar.

Malasia: ofrece una “relación calidad-precio verdaderamente extraordinaria”. Es un gran destino para quienes buscan hacer rendir sus recursos y gozar de un estilo de vida cómodo por “mucho menos de lo que costaría en Estados Unidos”. Una vida sencilla allí puede ser muy accesible. Por ejemplo, un apartamento de una habitación en Kuala Lumpur podría estar alrededor de US$ 500 y en ciudades de segundo nivel como Penang y Malaca los costos de alquiler son ligeramente más bajos, además de un ritmo de vida más pausado y las comunidades de expatriados que están consolidadas. El sistema de salud está bien valorado y el dinero que ingresa al país un jubilado está exento de impuestos. Este país del sudeste asiático es atractivo por ser un crisol de culturas y gastronomías, además el inglés allí se habla ampliamente (y la señalización oficial también está escrita en inglés). Se debe tener en cuenta el clima húmedo y tropical durante todo el año y que un vuelo desde allí hasta Estados Unidos supera las 20 horas. Malasia ofrece varias opciones de visa específicamente dirigidas a jubilados y se debe mostrar un ingreso mensual de aproximadamente US$ 2.350 proveniente de una pensión gubernamental.

España: un destino deseado por el clima, la alta calidad de la atención médica, un costo de vida relativamente bajo y su gastronomía hacen de este un país muy popular entre los jubilados. Valencia, Málaga y Alicante, Madrid y Barcelona, son algunas de las ciudades preferidas, con múltiples posibilidades para diferentes estilos de vida. Se debe considerar, sin embargo, que el sistema fiscal de España puede ser complicado y varía de una comunidad autónoma a otra. “La regla general es que si pasas más de 183 días por año calendario en España, se te considera residente fiscal. Además, el dominio del inglés está entre los más bajos de Europa, especialmente fuera de Madrid y de Barcelona, se añaden las particularidades o complejidades de las lenguas propias de las comunidades autónomas. Un detalle menor es que se cena tarde en comparación con el horario habitual de Estados Unidos. El interesado debe mostrar un mínimo de US$ 2.600 mensuales, para un solo solicitante; integrantes adicionales de la familia requieren fondos adicionales por cada miembro. La solicitud se realiza a través de un consulado en Estados Unidos. El proceso puede ser largo y demandar bastante papeleo.

México: un destino atractivo para jubilados por su proximidad a Estados Unidos, asequibilidad y un ritmo de vida más lento, además de prósperas comunidades de expatriados de habla inglesa en muchas ciudades. Ofrece varias ventajas fiscales muy beneficiosas para los jubilados. “No tiene impuesto sobre herencias ni sobre el patrimonio y, a diferencia de muchos otros países, la residencia fiscal no se determina por el número total de días que se pasa en el país, sino por si su vivienda principal o centro de negocios está establecido allí”. Hay que considerar la violencia como un factor que incide o puede afectar el ritmo de vida. Los estadounidenses no requieren visa y pueden permanecer en México hasta 180 días, aunque es preciso llenar un permiso de visitante, para estancias más largas o definitivas, los jubilados pueden solicitar visas como residentes temporales y permanentes. “Ambas son bastante sencillas, pero los solicitantes deben poder demostrar estabilidad financiera”.

Compartir el artículo