El Gobierno japonés calificó como “positivo” el cruce del petrolero vinculado a Idemitsu Kosan por el estrecho de Ormuz, una ruta clave para el suministro energético mundial marcada por la tensión entre Irán y Estados Unidos.
Japón recibió este miércoles como una señal alentadora el paso por el estrecho de Ormuz de un petrolero vinculado a la compañía petroquímica Idemitsu Kosan, cargado con dos millones de barriles de crudo y con destino final al puerto de Nagoya.
El Ministerio de Exteriores japonés calificó el tránsito como un hecho “positivo”, subrayando que también representa una cuestión de seguridad nacional y de protección para los ciudadanos japoneses.
“El Gobierno de Japón considera que el paso de este buque vinculado a Japón es un hecho positivo, incluso desde la perspectiva de la protección de los ciudadanos japoneses”, señaló la cancillería en un comunicado oficial.
Según Tokio, el buque ya cruzó el estrecho este miércoles y se encuentra navegando rumbo a Japón.
Se trata del Idemitsu Maru, un petrolero con bandera panameña operado por una filial de Idemitsu Kosan, que cargó crudo saudí en marzo y cuya llegada a Nagoya está prevista para mediados de mayo, según datos de MarineTraffic.
La televisión iraní Press TV aseguró que el paso del buque requirió coordinación con Teherán, aunque fuentes oficiales japonesas negaron que Tokio haya pagado peaje alguno a Irán.
El estrecho de Ormuz sigue siendo uno de los principales focos de tensión geopolítica mundial. Por esta vía marítima circula habitualmente cerca del 20 % del petróleo global, además de gas y mercancías estratégicas para la economía internacional.
Desde el inicio de la guerra el 28 de febrero, Irán mantiene un estricto control sobre la navegación en la zona, mientras Washington respondió con un bloqueo naval sobre los puertos iraníes desde el 13 de abril.
Aunque el presidente estadounidense, Donald Trump, prolongó recientemente el alto el fuego con Teherán de forma indefinida para facilitar el diálogo, las negociaciones siguen bloqueadas y la incertidumbre energética persiste.
Fuentes del Gobierno japonés recordaron que otros buques aún no pueden cruzar libremente la zona y pidieron garantías internacionales para asegurar la libertad de navegación.
“Para garantizar un suministro energético estable para Japón, debemos seguir exigiendo que todos los países garanticen la seguridad de sus buques”, afirmó una fuente citada por NHK.
Para Tokio, más que una simple travesía comercial, el paso del Idemitsu Maru se ha convertido en un test diplomático en plena tormenta geopolítica.