Italia ha decidido reforzar su despliegue militar en Oriente Medio con el envío de buques de su marina a Chipre y sistemas de defensa aérea a varios países del Golfo que han solicitado asistencia ante los recientes ataques iraníes. La medida forma parte de un esfuerzo coordinado con socios europeos para contener la escalada regional y proteger infraestructuras estratégicas.
El anuncio fue realizado en Roma por el ministro de Defensa italiano, Guido Crosetto, durante una comparecencia ante la Cámara de Diputados. Según explicó, Italia desplegará capacidades navales junto con otros aliados europeos —entre ellos España y Francia— con el objetivo de reforzar la seguridad en torno a Chipre, después de que un misil dirigido hacia la isla fuera interceptado recientemente.
Refuerzo militar en el Mediterráneo oriental
El ministro italiano señaló que Roma está revisando su presencia militar en la región ante el deterioro del contexto de seguridad. La respuesta incluirá lo que definió como un “dispositivo multidominio”, que integrará medios navales y sistemas de defensa antidrones y antimisiles destinados a proteger infraestructuras críticas y bases militares.
En paralelo, Italia enviará equipamiento de defensa aérea a varios países del Golfo que han solicitado ayuda tras los ataques con misiles y drones atribuidos a Irán. Entre los Estados afectados por estas acciones se encuentran Emiratos Árabes Unidos, Qatar y Kuwait, además de instalaciones militares situadas en Turquía y Chipre.
Cooperación con socios europeos
Crosetto subrayó que el despliegue se coordina con el denominado grupo E5, que reúne a cinco grandes potencias europeas: Francia, Alemania, Polonia, España e Italia. Según el ministro, este formato mantiene consultas permanentes para responder de forma conjunta a la crisis regional.
Italia cuenta actualmente con unos 2.500 militares desplegados en Oriente Medio, en diversas misiones internacionales y operaciones de apoyo logístico.
La OTAN y el riesgo de escalada
El responsable de Defensa italiano explicó también que los ataques registrados contra bases en Turquía y Chipre no han sido considerados, por el momento, como ataques directos contra esos países. En caso contrario, recordó, podría activarse el OTAN, que establece la defensa colectiva de sus miembros en virtud del artículo 5.
Sin embargo, Crosetto insistió en que el objetivo de Italia no es ampliar el conflicto, sino contribuir a la estabilidad regional y a la protección de aliados y rutas comerciales.
Diplomacia y comercio
En la misma sesión parlamentaria intervino el ministro de Exteriores italiano, Antonio Tajani, quien reiteró que Roma seguirá apoyando cualquier iniciativa diplomática que permita reducir la tensión.
Tajani subrayó además que el Golfo representa un nodo fundamental para el comercio internacional y para las exportaciones italianas, lo que explica la prioridad que el Gobierno concede a la protección del tráfico marítimo en la zona.
El Ejecutivo italiano trabaja también en un paquete de medidas de apoyo para empresas exportadoras que podrían verse afectadas por la crisis regional y la volatilidad en los mercados energéticos.