Los ministros de Exteriores del Consejo de Cooperación del Golfo prevén reunirse el lunes con su homólogo iraní en la ciudad omaní de Salalah. El objetivo es acordar un corredor provisional para los buques comerciales y abrir una vía de distensión entre Teherán y Washington.
Los ministros de Exteriores de los seis países del Consejo de Cooperación del Golfo preparan una reunión con el jefe de la diplomacia iraní, Abás Araqchí, para negociar un mecanismo provisional que facilite el tránsito marítimo por el estrecho de Ormuz.
El encuentro está previsto para el próximo lunes en Salalah, en el sur de Omán, según informó el Financial Times. Aunque varios países habrían confirmado su asistencia, los detalles de la cita todavía no estaban completamente cerrados.
La reunión, auspiciada por Mascate, sería la primera entre los responsables de Exteriores de Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos, Catar, Kuwait, Baréin y Omán y un alto representante iraní desde el comienzo de la guerra lanzada por Estados Unidos e Israel contra Irán el 28 de febrero.
Un corredor provisional para los buques
Irán y Omán llevan semanas negociando un acuerdo temporal que permitiría a los buques comerciales entrar en el estrecho por aguas iraníes y salir principalmente por aguas omaníes. El corredor debería garantizar el paso sin el pago de tasas.
Mascate ya había coordinado con la Organización Marítima Internacional la creación de una vía provisional y había defendido la libertad de navegación conforme al derecho internacional.
Teherán y Omán buscan ahora el respaldo del CCG. Según una fuente citada por el diario británico, ambos países esperan utilizar el acuerdo regional para impulsar el levantamiento del bloqueo estadounidense a los puertos iraníes.
Las monarquías del Golfo quieren asegurarse de que cualquier mecanismo tenga carácter temporal y permita la entrada y salida efectiva de sus buques mientras se negocia una solución más amplia sobre el futuro del estrecho.
Una reapertura completa dependería, sin embargo, de un entendimiento entre Washington y Teherán. Las conversaciones directas permanecen suspendidas, aunque Omán, Catar y otros mediadores mantienen abiertos canales diplomáticos.
Una arteria esencial para la energía mundial
El estrecho de Ormuz es uno de los pasos marítimos más estratégicos del planeta. Antes de la actual crisis, por sus aguas transitaban alrededor de 20 millones de barriles diarios de petróleo, equivalentes a cerca del 20 % del consumo mundial de combustibles líquidos. También circulaba por esa vía más de una quinta parte del comercio internacional de gas natural licuado, principalmente procedente de Catar.
Las restricciones al tráfico han reducido drásticamente esos volúmenes y alimentado la subida de los precios. El Brent se acercó el jueves a los 110 dólares por barril, aunque retrocedió el viernes tras conocerse la posible reunión de Salalah.
La urgencia ha aumentado también por el avance de los hutíes en torno a Bab el Mandeb, el otro gran paso estratégico que conecta el mar Rojo con el golfo de Adén. La presión simultánea sobre ambas rutas amenaza las exportaciones energéticas y el comercio entre Asia, Oriente Medio y Europa.
La cita de Salalah no resolverá por sí sola el conflicto entre Irán y Estados Unidos. Podría, no obstante, establecer un mínimo acuerdo regional sobre la navegación y demostrar que los países del Golfo, pese a sus enfrentamientos recientes con Teherán, consideran el diálogo una necesidad para evitar una crisis económica y militar todavía mayor.