Irán elevó este domingo el tono de sus advertencias contra Estados Unidos y sus aliados, al anunciar un nuevo sistema de control sobre el estrecho de Ormuz y amenazar con dificultar el tránsito marítimo a los países que apliquen sanciones contra la República Islámica.
El portavoz del Ejército iraní, el general Mohammad Akraminia, aseguró que Teherán ejerce ahora un control “fundamental y estratégico” sobre el estrecho, uno de los corredores energéticos más sensibles del planeta, por donde transita cerca del 20 % del petróleo mundial.
“A partir de ahora, los países que sigan a Estados Unidos en la aplicación de sanciones contra Irán afrontarán problemas al atravesar el estrecho de Ormuz”, declaró el responsable militar a la agencia oficial IRNA.
Según Akraminia, cualquier embarcación que pretenda cruzar esa vía marítima deberá coordinar previamente con las autoridades iraníes. El militar afirmó además que Teherán ha decidido utilizar plenamente el peso geopolítico del estrecho tras el estallido del conflicto regional.
Las declaraciones llegan en medio de una escalada militar y naval cada vez más peligrosa entre Irán, Estados Unidos e Israel.
La tensión aumentó después de que Washington bombardeara el viernes dos petroleros iraníes en el Golfo de Omán, ataque al que Teherán respondió amenazando con represalias directas contra intereses estadounidenses en Oriente Medio.
“El ataque contra petroleros y buques comerciales iraníes provocará una fuerte represalia contra centros estadounidenses en la región y contra embarcaciones enemigas”, advirtió el general Majid Mousavi, comandante naval de los Guardianes de la Revolución.
Desde el inicio de la guerra, el pasado 28 de febrero, Irán mantiene restricciones sobre el tráfico marítimo en Ormuz, mientras Estados Unidos respondió imponiendo un bloqueo naval sobre puertos y buques iraníes desde mediados de abril.
La crisis ha provocado una fuerte sacudida en los mercados energéticos internacionales, disparando el precio del barril de Brent por encima de los 100 dólares y aumentando la inquietud sobre la estabilidad del suministro mundial de petróleo y gas.
Pese al alto el fuego acordado el 8 de abril, Washington y Teherán continuaron intercambiando ataques y acusaciones durante los últimos días. Estados Unidos afirmó haber bombardeado instalaciones militares iraníes en respuesta a ataques contra sus barcos en Ormuz, mientras Irán aseguró que actuó tras el bombardeo previo de dos de sus petroleros.
En paralelo, la diplomacia iraní mantiene reservas sobre las negociaciones impulsadas por Washington. El ministro iraní de Exteriores, Abás Araqchi, cuestionó la “seriedad” de Estados Unidos en los esfuerzos diplomáticos, acusando a las fuerzas estadounidenses de violar repetidamente la tregua vigente.
La escalada militar sigue además extendiéndose al Líbano, donde continúan los enfrentamientos entre Israel y Hezbolá pese al alto el fuego anunciado semanas atrás.