Irán eleva la tensión con la UE y califica de “terroristas” a sus ejércitos

01 février 2026 - 08:16

La escalada diplomática entre Irán y la Unión Europea dio este domingo un nuevo paso. Teherán anunció que considera “terroristas” a los ejércitos de los países miembros de la UE, en represalia por la decisión europea de incluir al Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI) en su lista de organizaciones terroristas.

El anuncio fue formulado por el presidente del Parlamento iraní, Mohamad Baqer Qalibaf, durante una sesión parlamentaria retransmitida por la agencia Tasnim, cercana a la Guardia Revolucionaria. Apoyándose en la llamada Ley de Medidas Recíprocas, aprobada en 2019, Qalibaf afirmó que “los ejércitos de los países europeos serán considerados grupos terroristas”, advirtiendo de que “las consecuencias recaerán sobre la Unión Europea”.

En ese marco, el dirigente iraní encargó a la Comisión de Seguridad Nacional y Política Exterior del Parlamento estudiar medidas concretas, entre ellas la posible designación como terroristas de los agregados militares europeos acreditados en Irán, un gesto con fuerte carga política y diplomática.

La reacción de Teherán llega tras el acuerdo político alcanzado esta semana por los ministros de Exteriores de la UE para catalogar al CGRI como organización terrorista, a raíz de su implicación en la represión de las protestas internas registradas en el país. Según cifras oficiales iraníes, esos disturbios dejaron más de 3.000 muertos, aunque organizaciones de derechos humanos elevan considerablemente el balance de víctimas y denuncian miles de heridos y detenidos.

La Ley de Medidas Recíprocas, invocada ahora por el Parlamento iraní, fue adoptada después de que Estados Unidos incluyera en 2019 a la Guardia Revolucionaria en su propia lista terrorista. El texto permite a Irán responder con acciones simétricas frente a cualquier país que adopte decisiones similares.

El sábado, el ministro iraní de Exteriores ya había anticipado esta vía, advirtiendo de que los Veintisiete “lamentarían” su decisión. Con este anuncio, Teherán confirma una estrategia de confrontación jurídica y simbólica que agrava la tensión con Bruselas y añade un nuevo foco de incertidumbre a unas relaciones ya marcadas por la desconfianza y el pulso político.

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