Teherán — La televisión estatal iraní anunció de madrugada la muerte del guía supremo de la República Islámica, Ali Jamenei, a los 86 años, en un acontecimiento sin precedentes que abre una nueva etapa política en Irán.
Según el anuncio oficial, la muerte fue confirmada en torno a las cinco de la mañana (hora local), aunque las autoridades no ofrecieron detalles precisos sobre las circunstancias del fallecimiento ni sobre la naturaleza del ataque que, según diversos informes, habría tenido como objetivo su residencia en Teherán.
Tras el anuncio, el Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica prometió una respuesta “severa y decisiva”, acusando a Estados Unidos e Israel de estar detrás de lo que calificó como un “acto criminal y terrorista”.
El Gobierno iraní decretó 40 días de luto nacional y siete días de suspensión oficial de actividades. La televisión pública difundió imágenes de archivo del líder fallecido, acompañadas de símbolos de duelo.
En paralelo, agencias internacionales informaron de nuevas explosiones registradas durante la madrugada en varios barrios del este de Teherán, aunque no se ha confirmado oficialmente su origen.
La desaparición de Jamenei, que ocupaba el cargo desde 1989, abre un periodo de transición especialmente sensible. Según la Constitución iraní, será el Consejo de Expertos quien deba designar a un nuevo guía supremo en un contexto marcado por fuertes tensiones regionales.
Hasta el momento, ni Washington ni Tel Aviv han emitido comunicados oficiales en respuesta a las acusaciones iraníes.