Irán asegura que su principal terminal petrolera sigue operativa tras el bombardeo de EE. UU.

14 mars 2026 - 13:47

Las autoridades iraníes aseguraron este sábado que las instalaciones petroleras de la isla de Kharg, el principal centro de exportación de crudo del país, permanecen «intactas» tras el bombardeo estadounidense lanzado la noche anterior contra objetivos militares en este enclave estratégico del Golfo Pérsico.

El vicegobernador político de la provincia de Bushehr, Ehsan Yahanian, declaró a la agencia Tasnim que, pese al ataque «enemigo», las exportaciones de petróleo continúan «plenamente operativas» y las empresas presentes en la isla mantienen sus actividades con normalidad.

Según responsables iraníes citados por la agencia Mehr, el ataque no logró interrumpir el funcionamiento del terminal petrolero ni causar víctimas entre los trabajadores del sector energético. Sin embargo, sí se registraron daños en infraestructuras militares y en el aeropuerto de la isla, situado a unos 25 kilómetros de la costa iraní.

Un objetivo estratégico en el Golfo

La isla de Kharg, una pequeña franja de tierra de unos 20 kilómetros cuadrados frente a la costa de Bushehr, constituye el corazón de la industria petrolera iraní. Por este terminal pasa entre el 85 % y el 90 % del petróleo que Irán exporta al mundo, lo que convierte a la isla en uno de los activos económicos más sensibles del país.

Desde allí se cargan buques petroleros que transportan el crudo iraní hacia mercados internacionales, especialmente hacia China, uno de los principales compradores del petróleo de Teherán.

Las instalaciones cuentan con una capacidad de carga cercana a 7 millones de barriles diarios y pueden recibir simultáneamente varios superpetroleros, lo que convierte al terminal en un nodo crítico del comercio energético regional.

La operación militar estadounidense

El presidente estadounidense Donald Trump afirmó en redes sociales que sus fuerzas armadas ejecutaron uno de los bombardeos «más poderosos» de la historia reciente de Oriente Medio contra objetivos militares en la isla.

Según Washington, la operación tuvo como objetivo destruir sistemas de defensa aérea y otras instalaciones militares, evitando deliberadamente dañar la infraestructura petrolera.

Trump advirtió, no obstante, que esa decisión podría cambiar si Irán continúa obstaculizando la navegación en el estrecho de Ormuz, el corredor marítimo por el que transita aproximadamente una quinta parte del petróleo mundial.

Amenazas de represalia

Tras el ataque, el Ejército iraní advirtió que responderá si se repiten ataques contra su infraestructura energética y amenazó con atacar instalaciones petroleras vinculadas a Estados Unidos en Oriente Medio.

Analistas energéticos señalan que cualquier interrupción en Kharg tendría consecuencias inmediatas para el mercado global. La isla puede almacenar hasta 30 millones de barriles de crudo y alberga alrededor de 18 millones de barriles en reserva, suficientes para varios días de exportaciones.

Un ataque directo contra el terminal podría retirar del mercado más de un millón de barriles diarios, lo que provocaría un aumento inmediato de los precios del petróleo y tensiones en los mercados energéticos internacionales.

Una isla pequeña con un peso global

A pesar de su tamaño reducido, Kharg se ha convertido en una pieza central de la economía iraní desde la revolución de 1979. La isla concentra la mayor parte de las exportaciones de crudo del país y representa una fuente crucial de ingresos para el Estado.

Por ello, muchos analistas la consideran el talón de Aquiles económico de Irán: un objetivo extremadamente sensible cuya destrucción podría paralizar buena parte de su economía petrolera.

De momento, según las autoridades iraníes, la «joya energética» del país sigue operativa.

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