Bruselas concluye que Instagram y Facebook inducen un uso compulsivo

15 juillet 2026 - 09:15

La Comisión Europea acusó a Instagram y Facebook de tener un diseño adictivo y reclamó cambios a su matriz, Meta, al considerar que elementos como el scroll infinito y la reproducción automática de vídeos incumplen el reglamento de servicios digitales. Las conclusiones son preliminares, pero de confirmarse podrían acarrear una multa de más de 11.000 millones de euros a la compañía que dirige Mark Zuckerberg.

La Comisión Europea acusó a Instagram y Facebook de tener un diseño adictivo y reclamó cambios a su empresa matriz, Meta, tras una investigación que se prolonga desde mayo de 2024. El Ejecutivo comunitario centró su análisis en elementos concretos del funcionamiento de ambas plataformas: «La investigación se ha centrado en elementos como el scroll infinito, la reproducción automática de vídeos, las notificaciones y los sistemas de recomendación personalizados», señaló la Comisión, para concluir que este diseño supone un incumplimiento del reglamento de servicios digitales (DSA, por sus siglas en inglés).

Según los técnicos comunitarios, estas características generan «hábitos poco saludables y un uso compulsivo» de las aplicaciones de Meta. El informe añade que la compañía dirigida por Mark Zuckerberg «hizo caso omiso» de la información disponible sobre el tiempo que los menores pasan en Instagram y Facebook durante la noche, así como del posible efecto adictivo de formatos como los reels y las historias. La Comisión fue especialmente crítica con la falta de evaluación de riesgos: «Meta no ha evaluado adecuadamente los riesgos de su diseño para el bienestar físico y mental de los usuarios, incluyendo menores y colectivos vulnerables», remachó el organismo europeo.

Los cambios exigidos y el riesgo de una multa millonaria

Para Bruselas, la solución pasa por que Meta modifique el diseño de sus plataformas de forma sustancial. El Ejecutivo comunitario propone, por ejemplo, «desactivar de forma predeterminada funciones clave que fomentan la adicción, como la reproducción automática y el scroll infinito». La Comisión plantea además implantar «pausas efectivas en el tiempo de uso» y modificar el sistema de recomendaciones para que esté «menos orientado a la interacción» constante del usuario con la plataforma.

Las conclusiones difundidas son, no obstante, preliminares, y la propia Comisión recuerda que «no prejuzgan el resultado final de la investigación». Meta dispone ahora de la posibilidad de ejercer su derecho de defensa y presentar alegaciones antes de que se adopte una decisión definitiva. Si los hallazgos actuales se confirman, el organismo europeo podría imponer una multa de hasta el 6% de la facturación global de la compañía durante un año, lo que equivaldría, tomando como referencia las cuentas de 2025, a una sanción superior a los 11.000 millones de euros.

La respuesta de Meta y el precedente con TikTok

Meta rechazó de forma inmediata las conclusiones preliminares del organismo europeo. «No estamos de acuerdo con estas conclusiones preliminares, que no tienen en cuenta las importantes medidas que hemos adoptado para proteger a los adolescentes», señaló la compañía en respuesta al anuncio de Bruselas. La empresa defendió que desde el inicio de la investigación ha puesto en marcha «las cuentas para adolescentes», que según su explicación protegen automáticamente a los menores y permiten a los padres bloquear el acceso a Instagram durante la noche y limitar el uso diario a solo quince minutos.

No es la primera vez que la Comisión Europea señala a una gran tecnológica por el diseño adictivo de sus servicios. En febrero, el organismo ya había acusado a TikTok, filial de Bytedance, de problemas similares derivados de su sistema de scroll infinito, al considerar que induce «al cerebro de los usuarios a un modo automático». Bruselas también investiga las medidas de verificación de edad implantadas por Meta en abril y el mecanismo conocido como rabbit hole, por el que la visualización de un vídeo conduce a otro relacionado en una espiral que no se detiene.

La investigación se apoya en el reglamento de servicios digitales, la norma europea que obliga a las plataformas de internet a evaluar los riesgos derivados de su actividad y a corregirlos bajo amenaza de sanción. Desde su entrada en vigor en 2023, la Comisión solo ha impuesto una multa bajo este marco normativo, de 120 millones de euros, a la red social X, propiedad de Elon Musk. El organismo mantiene, sin embargo, numerosas investigaciones abiertas que ya han provocado cambios en plataformas como TikTok, que renunció a activar un servicio de pago por ver vídeos en España y Francia, y ha acusado también a portales pornográficos como Pornhub o XVideos de no proteger adecuadamente a los menores mediante sistemas efectivos de verificación de edad.

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