La antigua colonia británica celebró este martes el 29.º aniversario de su retrocesión a China en un ambiente muy distinto al de décadas anteriores. La seguridad nacional, la exhibición de la soberanía china y el fortalecimiento del papel financiero de Hong Kong marcaron una jornada que simboliza la profunda transformación política impulsada por Pekín desde 2020.
Veintinueve años después de que el Reino Unido devolviera Hong Kong a la República Popular China, el territorio vive una nueva etapa caracterizada por el reforzamiento del control político y la consolidación de la Ley de Seguridad Nacional, considerada hoy por las autoridades como la piedra angular de la estabilidad institucional.
La celebración estuvo marcada por la apertura excepcional al público de varios cuarteles del Ejército Popular de Liberación, donde miles de visitantes pudieron asistir a exhibiciones militares, maniobras aéreas y demostraciones de material de defensa. Una imagen poco habitual en una ciudad donde, durante años, la presencia del Ejército chino permaneció deliberadamente discreta.
La conmemoración contrastó con las multitudinarias manifestaciones prodemocráticas que durante años acompañaban el 1 de julio. Desde la entrada en vigor de la Ley de Seguridad Nacional en 2020, las protestas prácticamente han desaparecido y el discurso oficial gira en torno a la estabilidad, la seguridad y la lealtad al principio de «un país, dos sistemas».
Pekín refuerza su presencia
Las autoridades aprovecharon la jornada para proyectar una imagen de integración cada vez más estrecha entre Hong Kong y China continental.
Además de las actividades militares, el Gobierno organizó numerosas iniciativas culturales, deportivas y educativas, mientras que la primera astronauta hongkonesa, Lai Ka-ying, intervino por videoconferencia para destacar las oportunidades que ofrece la integración del territorio en los grandes proyectos científicos y tecnológicos chinos.
Un centro financiero estratégico
Más allá del simbolismo político, Hong Kong continúa desempeñando un papel esencial para la economía china.
El secretario de Finanzas, Paul Chan, anunció nuevas medidas destinadas a reforzar el papel de la ciudad como principal plataforma internacional para el desarrollo del yuan fuera de China continental, facilitando nuevas inversiones y ampliando la oferta de productos financieros denominados en la moneda china.
Las autoridades consideran que Hong Kong seguirá siendo un puente privilegiado entre la economía china y los mercados internacionales, gracias a su sistema financiero, su régimen jurídico específico y su apertura a la inversión extranjera.
Persisten las críticas
La evolución política del territorio continúa suscitando preocupación entre diversas organizaciones internacionales.
Human Rights Watch sostiene que la Ley de Seguridad Nacional ha transformado profundamente el funcionamiento institucional de Hong Kong y ha ampliado considerablemente las competencias de las autoridades en materia de seguridad, mientras que Pekín defiende que estas medidas han permitido restaurar el orden tras las protestas registradas en 2019.
A pesar de las críticas, el Gobierno chino insiste en que la estabilidad alcanzada constituye una condición indispensable para garantizar el desarrollo económico y preservar el papel internacional de Hong Kong.
Con un año por delante para celebrar el trigésimo aniversario de la retrocesión, la ciudad continúa redefiniendo su identidad entre su tradición de gran centro financiero global y una integración política cada vez más estrecha con China continental.