El grupo palestino Hamás manifestó este viernes su “satisfacción” con las garantías ofrecidas en la última propuesta de alto el fuego con Israel, y anunció que dará una respuesta definitiva a los mediadores Egipto y Catar tras realizar “consultas de alta responsabilidad”.
La propuesta contempla una tregua inicial de 60 días, durante la cual ambas partes se comprometen a no reanudar los combates mientras continúen las negociaciones. El objetivo final es alcanzar un alto el fuego permanente y la retirada completa y gradual de Gaza, aunque este último punto sigue siendo el principal escollo.
Fuentes egipcias indicaron a EFE que la iniciativa actual se basa en la propuesta presentada por el enviado estadounidense para Oriente Medio, Steve Witkoff, a principios de junio, la cual Israel aceptó. Sin embargo, Hamás ha condicionado su aprobación a modificaciones específicas, sobre todo en el mecanismo de entrada de ayuda humanitaria a Gaza, que considera “defectuoso”.
La propuesta incluye la liberación de la mitad de los rehenes israelíes vivos y los cadáveres de otros 30 rehenes a cambio de la excarcelación de prisioneros palestinos. Además, establece que Donald Trump, promotor del acuerdo, sería también su garante si ambas partes alcanzan un consenso.
Pese a estos avances, Israel ha reiterado su negativa a retirar tropas de Gaza. El portavoz gubernamental David Mencer afirmó ayer que “no es una opción” permitir que Hamás “se reagrupe, se reconstruya y ataque de nuevo”. Para Israel, su presencia militar es indispensable para impedir que “una organización yihadista que busca nuestra destrucción” se instale de nuevo a pocos metros de sus casas.
Mientras tanto, la situación humanitaria sigue siendo catastrófica. Según el Ministerio de Sanidad de Hamás en Gaza, más de 57.000 personas han muerto y 132.000 han resultado heridas desde el inicio de la ofensiva israelí.
La propuesta de tregua marca un posible punto de inflexión, pero la retirada israelí y el futuro de Hamás siguen siendo los temas más difíciles de negociar. La región aguarda una respuesta oficial de Hamás que determine si se abre un camino hacia la paz o si, por el contrario, la violencia continuará marcando el destino de Gaza e Israel.