Las Fuerzas de Defensa de Israel han realizado un despliegue militar en la Ciudad de Gaza. Hamas aseguró que la incursión terrestre de Israel en ese territorio implicará que los rehenes israelíes que mantiene secuestrados desde el 7 de octubre jamás regresarán a sus hogares. Las familias de los secuestrados creen que la acción del gobierno israelí será una sentencia de muerte para sus seres queridos. Hay 48 israelíes secuestrados en Gaza, de los cuales se cree que 20 siguen con vida. Desde que inició la ofensiva israelí contra Hamas, tras los ataques terroristas de la organización islamista, han muerto más de 65.000 palestinos en Gaza.
La organización islamista Hamas ha emitido su mensaje más contundente en relación con los israelíes que mantiene cautivos en Gaza. Lo hizo la noche del jueves. Hamas afirmó que la incursión terrestre ordenada por el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, significa que Israel “ha perdido cualquier posibilidad de sacar a sus rehenes del territorio, vivos o muertos”.
El ala militar de Hamas, las Brigadas Al-Qassam, envió un mensaje escrito en hebreo y dirigido a las autoridades israelíes en el que sostiene que Netanyahu ha emitido, efectivamente, “una sentencia de muerte para los rehenes”. “Sus prisioneros están distribuidos dentro de los vecindarios de la Ciudad de Gaza, y no nos preocuparemos por sus vidas mientras Netanyahu haya decidido matarlos. El comienzo de esta operación criminal y su expansión significa que no recibirán a ningún prisionero, ni vivo ni muerto, y su destino será el mismo que el de Ron Arad”, precisa un reporte de CNN.
Ron Arad fue un agente de sistemas de armas de la Fuerza Aérea de Israel que desapareció en combate en 1986, en Líbano, y que se cree fue capturado por el grupo militar Amal y posteriormente entregado a Hezbollah, según contextualiza la cadena estadounidense de noticias.
Hamas también ha dicho que se prepara para luchar y que Gaza será “un cementerio” para los soldados israelíes.
Entre tanto, el portavoz de las Fuerzas de Defensa de Israel, Effie Defrin, trató de tranquilizar a las familias de los rehenes después de que un periodista le preguntara si las FDI sabían dónde están los secuestrados. “Los rehenes siempre están en nuestros pensamientos”, indicó el portavoz, y añadió: “Haremos todo lo posible para evitar hacerles daño”.
El ánimo político y social en Israel refleja que la “ira pública” contra el gobierno continúa aumentando. Primero, la desesperación de las familias de los rehenes, algunas de las cuales se han manifestado frente a la casa de Netanyahu. Además, cada semana se registran protestas multitudinarias en Tel Aviv, que el gobierno ignora, y que reclaman el fin de la guerra y un alto el fuego.
La desaprobación al accionar de Netanyahu trasciende las fronteras de Israel. La condena internacional sigue creciendo, mientras que la población de Gaza está siendo forzada al desplazamiento y la crisis humanitaria y la hambruna agravan el sufrimiento de miles de personas. La Unión Europea, el mayor socio comercial de Israel, propone imponer sanciones contra el gobierno de Netanyahu, mientras que un informe de la Comisión de Naciones Unidas indica que Israel estaría cometiendo genocidio. Israel, por su parte, rechaza la acusación.