Francia cancela la Marcha del Orgullo de París y otros grandes eventos por la ola de calor extrema

26 juin 2026 - 10:03

La ola de calor que azota Francia ha obligado a las autoridades a tomar una medida inédita: la cancelación de varios de los mayores eventos multitudinarios del fin de semana, entre ellos la Marcha del Orgullo de París y el festival de música Solidays, ante el temor de que un aumento de las emergencias médicas termine por desbordar un sistema sanitario ya sometido a una fuerte presión.

La Prefectura de Policía de París solicitó este viernes la suspensión de ambos acontecimientos y advirtió de que, en caso de negativa por parte de los organizadores, serían prohibidos mediante decreto.

La decisión responde al deterioro de la situación sanitaria provocado por las temperaturas extremas. Según explicó la portavoz de la Prefectura, Hélène Denéchère, las intervenciones diarias de los bomberos de París se han duplicado, mientras que las llamadas al servicio de emergencias han aumentado un 50 %. Los hospitales, añadió, trabajan ya al límite de su capacidad.

«Todo lo que podamos evitar hoy permitirá impedir el colapso de los servicios de emergencia y proteger vidas», afirmó la responsable policial.

Aunque los organizadores habían reforzado los dispositivos de seguridad, asistencia sanitaria y puntos de hidratación, las autoridades consideran que esas medidas resultan insuficientes para gestionar concentraciones de cientos de miles de personas bajo temperaturas cercanas a los 40 grados.

La ola de calor también ha obligado a aplazar la Marcha del Orgullo de Lyon, que se celebrará previsiblemente en septiembre, y ha provocado la suspensión de otros eventos multitudinarios en distintas ciudades del país.

La organización del Orgullo de París lamentó la decisión, aunque confirmó que acatará la orden y trabajará para celebrar la marcha después del verano. Su copresidente, Alexandre Schon, criticó la medida al considerar que pone de manifiesto la falta de adaptación de las administraciones frente a los episodios extremos asociados al cambio climático.

Por su parte, el primer ministro francés, Sébastien Lecornu, aseguró que la situación sigue «bajo control», aunque reconoció que la principal preocupación son las personas mayores, quienes viven solas y la creciente presión sobre los hospitales, donde permanece activado un plan especial de movilización.

El Gobierno ha pedido a la población evitar actividades físicas durante las horas centrales del día y seguir estrictamente las recomendaciones de las autoridades locales, advirtiendo de que los efectos de la ola de calor continuarán sintiéndose en los centros sanitarios incluso cuando las temperaturas comiencen a descender.

Como medida adicional, la Prefectura de Policía de París ha prohibido desde este viernes el consumo de alcohol en la vía pública entre el mediodía y las siete de la mañana, además de restringir la venta de bebidas alcohólicas para llevar a partir de las 18:00 horas, con el objetivo de reducir incidentes que puedan incrementar la carga sobre los servicios de emergencia.

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