La Casa Real de Tailandia confirmó el fallecimiento de Sirikit Kitiyakara, Reina Madre y viuda del rey Bhumibol Adulyadej (Rama IX), a los 93 años de edad. La monarca murió el viernes por la noche en Bangkok, tras varios días hospitalizada por una infección sanguínea grave.
Durante más de medio siglo, la Reina Madre fue una figura central en la vida pública tailandesa. Impulsó programas de desarrollo rural, preservó las artes tradicionales —en especial la seda tailandesa— y encarnó la continuidad institucional en una monarquía que atravesó décadas de tensiones políticas.
El actual monarca, Maha Vajiralongkorn (Rama X), decretó un año de luto oficial para la familia real y la corte. El Gobierno instó a las instituciones a sumarse al duelo nacional con actos de respeto y sobriedad.
La muerte de Sirikit cierra un capítulo esencial en la historia contemporánea de Tailandia. Para muchos tailandeses, su figura simboliza la dignidad, la devoción y el equilibrio entre tradición y modernidad que definieron el largo reinado de Rama IX.