El Ministerio de Asuntos Exteriores de Palestina pidió este viernes a la comunidad internacional que adopte «medidas urgentes» para detener lo que calificó de «terrorismo de los colonos», después del tiroteo registrado en la localidad de Tell, al suroeste de Nablus, en la Cisjordania ocupada, en el que murieron cuatro palestinos y un israelí, según confirmaron las autoridades de ambas partes.
En un comunicado, la diplomacia palestina instó a los Estados a asumir sus «responsabilidades legales y morales», reclamando protección internacional para la población palestina, así como sanciones contra el sistema de colonización israelí y medidas para cortar sus fuentes de financiación. También sostuvo que el incidente forma parte de una política de desplazamiento forzoso y acusó a las autoridades israelíes de actuar en coordinación con grupos de colonos.
Las circunstancias del tiroteo siguen siendo objeto de versiones contradictorias. El Ejército israelí afirmó que sus fuerzas acudieron tras recibir el aviso de un presunto ataque contra un grupo de israelíes que realizaba una excursión cerca del asentamiento de Havat Gilad. Según esta versión, un palestino se apoderó del arma de un responsable de seguridad civil y abrió fuego contra civiles israelíes.
Las autoridades palestinas, por el contrario, sostienen que la violencia comenzó con un ataque de colonos israelíes contra viviendas palestinas en la localidad de Tell y que, posteriormente, soldados israelíes abrieron fuego contra los residentes.
Tras el incidente, el Ejército israelí impuso un cerco temporal sobre Nablus y la localidad de Tell y lanzó una operación para localizar a los presuntos responsables del ataque.