Europa envía más tropas a Groenlandia y Trump no acepta menos que tener el control

15 janvier 2026 - 19:10

El presidente Trump advertía este miércoles en Truth Social que “cualquier cosa menos” que el control estadounidense de Groenlandia es “inaceptable”. Él está seguro de que hacerse con Groenlandia no solo sumará o beneficiará a Groenlandia sino también a la OTAN. “La OTAN se vuelve mucho más formidable y efectiva con Groenlandia en manos de ESTADOS UNIDOS”, ha indicado.

Pretender apropiarse del territorio de otro Estado, pasando por encima de sus autoridades y ciudadanos, es inaceptable. Donald Trump ha sido muy explícito sobre su ambición de controlar la isla más grande del mundo y no ha descartado el uso de la fuerza si es necesario. Estas no son interpretaciones ni opiniones. El jefe de Estado americano ha dicho que “iba a hacer algo en Groenlandia, les guste o no”. Trump no dimensiona que su ambición irrespeta de facto la integridad territorial de otros Estados y la autodeterminación de las poblaciones de territorios que no le pertenecen y con ello está llevando a una crisis sin precedentes a la OTAN.

Europa, entre tanto, está enviando más tropas a Groenlandia. Alemania, Suecia, Francia y Noruega han confirmado el envío de personal militar a Groenlandia esta semana. Adicionalmente, Canadá y Francia han anunciado su intención de abrir consulados en Nuuk, la capital de Groenlandia, en las próximas semanas.

Las declaraciones del ministro de Exteriores de Dinamarca, Lars Løkke Rasmussen, tras el encuentro que mantuvo en compañía de su homóloga de Groenlandia, Vivian Motzfeldt, con funcionarios de la administración Trump, el secretario de Estado Marco Rubio, y el vicepresidente J.D. Vance, este miércoles en la Casablanca, no permite hacerse grandes expectativas respecto a una solución rápida y razonable.

Rasmussen ha dicho que el diálogo fue franco y constructivo, pensando en la seguridad de Groenlandia en el largo plazo, pero todavía mantienen un “desacuerdo fundamental” con Estados Unidos. Las perspectivas entre las partes continúan siendo diferentes. Trump mantiene su mirada inamovible respecto a hacerse con Groenlandia y los cancilleres de Dinamarca y de Groenlandia naturalmente mantienen una posición contrapuesta a la del jefe de la Casa Blanca y no pueden avalar ideas que no respetan la integridad territorial del Reino de Dinamarca y el derecho de autodeterminación de la población de Groenlandia. En ese sentido, la posición de la administración americana es “totalmente inaceptable”, aunque continuarán las conversaciones entre las partes implicadas, según ha dicho el canciller danés.

Tal y como están las cosas, este no será un asunto de resolución sencilla. Las partes en disputa conformarán “un grupo de trabajo de alto nivel para explorar si podemos encontrar un camino común a seguir”. Hablan de celebrar reuniones en las próximas semanas.

Países miembros de la OTAN están desplegando personal militar en Groenlandia, no muy numeroso, pero participarán de ejercicios conjuntos con Dinamarca. El presidente Trump sigue adelante con un despropósito que solo respalda su círculo cercano y los trumpistas más fanáticos, lejos de oír las críticas fundamentadas, ya no solo de la prensa americana, sino que ignora los llamados a la sensatez de miembros de su propio partido.

El mandatario intensifica sus amenazas para anexar por la fuerza Groenlandia. “Las declaraciones de Trump han puesto en crisis la alianza de seguridad europea, liderada por Estados Unidos y que data de hace décadas, al plantear la posibilidad de que el miembro más grande y poderoso de la OTAN anexe el territorio de otro”, indica un informe de la cadena americana CNN este jueves.

Dinamarca es responsable de la defensa y seguridad de Groenlandia y ha advertido que un ataque de Estados Unidos para avanzar sobre la isla prácticamente acabaría con la OTAN, por lo que anunció ayer miércoles que está ampliando su presencia militar “en estrecha cooperación con los aliados de la OTAN”.

Desde hace años, países de la OTAN, incluido Estados Unidos, impulsan la intensificación de ejercicios conjuntos en el Círculo Polar Ártico. “Estados Unidos tiene unos 150 soldados estacionados en su Base Espacial Pituffik, en el noroeste de Groenlandia”, precisa la cadena americana de noticias. Que las naciones europeas aumenten su presencia militar en el territorio es un acto simbólico principalmente para mostrar solidaridad ante las agresiones y tensión desencadenada por uno de los miembros de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN).

Esta organización, la OTAN, es una alianza militar entre 30 estados europeos, además de Estados Unidos y Canadá, cuya existencia remite a 1949 y se fundamenta en el principio de que un ataque contra cualquiera de sus miembros debe considerarse un ataque contra todos ellos.

Sus fundadores no proyectaron el eventual ataque de uno de los miembros contra otro aliado o el arribo de un líder delirante, ambicioso y peligroso. La amenaza que desgraciadamente hoy representa la administración de Estados Unidos para Groenlandia (que forma parte de la OTAN por su asociación con Dinamarca) confunde y descoloca, no debería tomarse tan a la ligera porque el presidente se ha encargado de mostrar que no solo amenaza o disuade, sino que llegado el momento es capaz de actuar.

De todas formas, el ministro de Defensa de Dinamarca percibe como “completamente hipotético” un posible ataque estadounidense a Groenlandia. “Es poco probable que un país de la OTAN ataque a otro país de la OTAN”, ha afirmado Troels Lund Poulsen en conferencia de prensa este miércoles. Ojalá tenga razón.

 

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