Estados Unidos ha retirado oficialmente a Siria de su lista de Estados patrocinadores del terrorismo, en la que figuraba desde hacía 47 años. Washington también ha levantado las designaciones que todavía pesaban sobre Hayat Tahrir al Sham, la antigua organización dirigida por el actual presidente sirio, Ahmad al Chareh. Las medidas buscan facilitar las inversiones extranjeras y la reconstrucción del país.
El Gobierno de Estados Unidos anunció este lunes 24 de agosto la retirada formal de Siria de su lista de Estados patrocinadores del terrorismo. Damasco permanecía incluido en ella desde 1979.
La Administración de Donald Trump había avanzado a principios de julio su intención de poner fin a esta designación, dentro del proceso de levantamiento gradual de las restricciones estadounidenses contra Siria.
La decisión llega menos de dos años después de la caída del régimen de Bashar al Assad, en diciembre de 2024, y de la llegada al poder de Ahmad al Chareh.
El Departamento de Estado considera que la medida ayudará a la reconstrucción del país, favorecerá su regreso a los circuitos económicos internacionales y respaldará la transición emprendida por las nuevas autoridades sirias.
Washington levanta las restricciones sobre HTS
Estados Unidos revocó también la designación de Hayat Tahrir al Sham (HTS) como organización terrorista global especialmente designada.
El Departamento del Tesoro retiró además al grupo de su lista de personas y entidades sometidas al bloqueo de activos, conocida como «SDN List».
La medida completa la decisión adoptada en julio de 2025, cuando Washington ya había eliminado a HTS de su lista de organizaciones terroristas extranjeras.
El grupo, anteriormente denominado Frente al Nusra, fue durante varios años la rama siria de Al Qaeda. En 2016 anunció la ruptura de sus vínculos con la organización y posteriormente adoptó el nombre de Hayat Tahrir al Sham.
Tras la caída de Bashar al Assad, Ahmad al Chareh, antiguo dirigente de HTS, anunció la disolución de las facciones armadas que habían participado en el derrocamiento del régimen, incluida su propia formación.
Facilitar las inversiones en Siria
«El Tesoro cumple la promesa del presidente Trump de dar al pueblo sirio la oportunidad de construir un futuro mejor», afirmó el secretario estadounidense del Tesoro, Scott Bessent.
Según el responsable, las decisiones adoptadas por Washington favorecerán nuevas inversiones y contribuirán a la estabilidad política y económica de Siria.
La retirada de la lista tiene importantes consecuencias económicas. La designación imponía restricciones sobre la ayuda exterior, la exportación de determinados equipos, las operaciones financieras y las inversiones.
Sin embargo, no todas las sanciones desaparecen. Washington mantiene las medidas contra Bashar al Assad y sus colaboradores, los responsables de violaciones de los derechos humanos, los traficantes de captagon y los miembros de Dáesh, Al Qaeda y otras organizaciones consideradas terroristas.
El Tesoro estadounidense anunció, además, nuevas sanciones contra dos antiguos integrantes de HTS acusados de seguir apoyando a Al Qaeda y a Hurras al Din.
Desde 2025, varias potencias occidentales han levantado progresivamente las restricciones impuestas a Siria. La Unión Europea suprimió sus sanciones económicas en mayo de ese año, mientras que el Reino Unido y Canadá también flexibilizaron sus respectivos regímenes.
La decisión de Washington representa, no obstante, un paso especialmente relevante por el peso del dólar y la centralidad del sistema financiero estadounidense. Su aplicación podría facilitar las transacciones internacionales y reducir las reticencias de bancos y empresas a retomar sus operaciones en Siria.