España y Argelia normalizan su relación tras el Sáhara

21 juillet 2026 - 10:38

Pedro Sánchez viajó ayer a Argel en una visita exprés que certificó el fin de la crisis diplomática abierta en marzo de 2022, cuando España rompió su tradicional neutralidad sobre el Sáhara Occidental en favor de Marruecos. El presidente español y su homólogo argelino, Abdelmadjid Tebboune, sellaron un acuerdo político para elevar las importaciones de gas natural y anunciaron la celebración en octubre de la octava Reunión de Alto Nivel entre ambos países.

Pedro Sánchez cursó ayer una visita oficial a Argel que sirvió para escenificar el punto final de la crisis diplomática que enfrentó a España y Argelia durante más de tres años. El viaje, encajado entre la final del Mundial de fútbol y la recepción a la selección española en el palacio de la Moncloa, tuvo un marcado componente económico y energético. Argelia es «un socio estratégico y fiable», afirmó Sánchez junto al presidente argelino, Abdelmadjid Tebboune, quien a su vez expresó su «profunda satisfacción» por recibir al mandatario español pese a que la visita apenas duró unas horas.

La ruptura diplomática se remonta a marzo de 2022, cuando el Gobierno español rompió la tradicional neutralidad de España en el conflicto del Sáhara Occidental al respaldar el plan marroquí de autonomía para el territorio ocupado por Rabat. Argelia, competidor estratégico de Marruecos en la región, respondió suspendiendo el Tratado de Amistad hispano-argelino y bloqueando los pagos bancarios a empresas españolas, con la única excepción del suministro de hidrocarburos, que nunca llegó a interrumpirse. La crisis afectó de lleno al comercio bilateral, que quedó prácticamente en suspenso durante varios años.

El proceso de reconciliación fue lento y gradual. Comenzó con el envío a Madrid de un nuevo embajador argelino, Abdelfetah Daghmoum, en diciembre de 2023, y continuó con la visita a Argel del ministro de Asuntos Exteriores español, José Manuel Albares, en marzo, cuando Tebboune anunció la reactivación del tratado bilateral. Sánchez y Tebboune anunciaron ayer la celebración en octubre de la octava Reunión de Alto Nivel hispano-argelina, formato que reúne a los dos gobiernos y que no se celebraba desde 2018, aún bajo el mandato de Mariano Rajoy y del entonces presidente argelino, Abdelaziz Buteflika.

El acuerdo energético y el papel de las empresas españolas

Ambos gobiernos aprovecharon la visita para sellar un acuerdo político orientado a elevar las importaciones de gas natural. Argelia es el mayor proveedor gasista de España, con cerca de un tercio de las compras totales, a través del gasoducto submarino Medgaz, que conecta Almería con la costa argelina y cuya capacidad excedente del diez por ciento España quiere aprovechar. El Ejecutivo español pretende además duplicar las compras de gas natural licuado transportado en buques metaneros, una vía de importación hasta ahora casi testimonial.

Sánchez subrayó que la relación económica no puede limitarse a la compra de hidrocarburos y abogó por lograr «una cooperación más extendida» con Argelia, segundo cliente del gas argelino tras Italia. En el encuentro con empresarios españoles celebrado en la residencia del embajador en Argel participaron directivos de Repsol, Naturgy, Moeve y Enagás, además de representantes de compañías como Indra, Técnicas Reunidas, Sacyr Agua o Airbus. La vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica, Sara Aagesen, subrayó que las relaciones bilaterales «están en una nueva etapa» que abarca sectores más allá de la energía.

Fuentes de la Moncloa destacan que Argelia es un suministrador fiable que ni en los peores momentos de la crisis diplomática incumplió sus compromisos gasistas, aunque admiten que la negociación resulta compleja porque hay que combinar el interés argelino por asegurar el máximo volumen de suministro con la capacidad real de absorción del mercado español. El volumen de comercio bilateral alcanzó en 2025 los 8.500 millones de euros, de los que 6.300 millones correspondieron a las exportaciones argelinas hacia España.

Sonatrach y el peso de Argelia en el mercado gasista europeo

La visita de Sánchez coincide con un momento de expansión de la petrolera estatal argelina Sonatrach en el mercado energético europeo. La compañía se apoya en los gasoductos TransMed y Medgaz, que la conectan respectivamente con Italia y España mediante contratos de largo y medio plazo, además de en cuatro complejos de licuefacción situados en Arzew y Skikda que le permiten exportar por vía marítima. Sonatrach firmó recientemente un nuevo contrato de suministro con la alemana VNG que entrará en vigor en enero de 2027, y ha alcanzado también acuerdos con las compañías eslovena Geoplin y checa EZ.

El papel de Argelia como proveedor energético fue reafirmado en la sexta reunión del Diálogo Político de Alto Nivel sobre Energía entre la Unión Europea (UE) y Argelia, celebrada en febrero en Argel. El ministro argelino de Energía y Minas, Mohamed Arkab, afirmó entonces que su país está «comprometido en la consolidación» de su alianza energética con la UE. Argelia se sitúa hoy como tercer proveedor de gas de la Unión Europea y primer suministrador por gasoducto de Europa del Sur, posición que el actual acercamiento con Madrid busca consolidar en un contexto de mercados convulsionados por la guerra en Ucrania.

Tebboune aseguró además que ambos mandatarios abordaron a puerta cerrada la cuestión del Sáhara Occidental, además de la situación en el Sahel y la crisis en Libia. «Nos hemos puesto de acuerdo para seguir compartiendo los puntos de vista», señaló el presidente argelino, que agradeció también a Sánchez su posición en defensa de la causa palestina. Sánchez, por su parte, evitó referirse directamente al giro español sobre el Sáhara que había provocado el choque diplomático de 2022, centrando su intervención pública en la dimensión económica y energética de la nueva etapa bilateral.

Compartir el artículo