El ministro de Seguridad Nacional israelí, Itamar Ben Gvir, difundió un vídeo en el que se burla de los más de 430 activistas de la Flotilla Global Sumud maniatados y arrodillados en el suelo del puerto, adonde fueron trasladados tras su detención en aguas internacionales. El Gobierno español convocó a la encargada de negocios israelí para protestar por el trato recibido por los cuarenta ciudadanos españoles entre los retenidos.
Las fuerzas armadas israelíes completaron este miércoles el traslado al puerto de Ashdod del primer grupo de los aproximadamente 430 activistas de la Flotilla Global Sumud retenidos en aguas internacionales durante los dos días anteriores. La organización, compuesta por cerca de medio centenar de embarcaciones, trataba de alcanzar la Franja de Gaza para entregar ayuda humanitaria a su población y romper el bloqueo marítimo que Israel impone sobre el enclave desde 2007. Entre los detenidos se encuentran alrededor de cuarenta ciudadanos españoles, según estimaciones del Ministerio de Asuntos Exteriores.
Nada más llegar los primeros activistas al muelle, el ministro de Seguridad Nacional de Israel, el ultraderechista Itamar Ben Gvir, se personó en el puerto y difundió en la red social X un vídeo en el que se le ve ante decenas de retenidos arrodillados en el suelo, con las manos esposadas a la espalda y la cabeza apoyada en el pavimento, hacinados bajo el sol mientras un altavoz emitía el himno israelí. En las imágenes, Ben Gvir ondea una bandera de su país y exclama: «¡Bienvenidos a Israel!».
El vídeo del ministro
El mensaje con que Ben Gvir acompañó las imágenes no dejaba margen para la ambigüedad: «Así es como aceptamos a los partidarios del terrorismo». Con esa frase, el ministro reiteraba la postura del Gobierno de Benjamín Netanyahu, que considera que la misión humanitaria de la Flotilla no es sino apoyo encubierto al movimiento islamista Hamás. El propio vídeo muestra además el momento en que uno de los agentes agarra por la cabeza a una mujer que grita «¡Libre Palestina!» al paso del ministro y la empuja hacia el suelo.
El centro legal israelí que asume la defensa de los activistas, Adalah, denunció en un comunicado lo que calificó de «política criminal de abuso y humillación contra los activistas». La organización subrayó que ya había documentado conductas similares en interceptaciones anteriores de la Flotilla sin que Israel hubiera rendido cuentas. Adalah logró que sus abogados accedieran este miércoles a los detenidos en las instalaciones del puerto para mantener consultas legales, una posibilidad que en las primeras horas había estado severamente restringida por las autoridades israelíes.
La respuesta de España
El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, convocó a la encargada de negocios israelí en Madrid, Dana Erlich, para trasladarle la protesta formal del Gobierno de España por las imágenes difundidas desde el puerto. Albares calificó el comportamiento de las autoridades israelíes de «trato monstruoso, indigno e inhumano» y exigió explicaciones. Es la segunda convocatoria en pocos días: la semana anterior, Albares ya había llamado a la representante israelí tras la interceptación en aguas internacionales próximas a Chipre.
El Gobierno español estima en torno a cuarenta y cinco el número total de ciudadanos detenidos, aunque la cifra admite variaciones en función de cuántos pudieron ser conducidos a Chipre antes del traslado definitivo a Ashdod. La iniciativa española Rumbo a Gaza, integrada en la Flotilla Global Sumud, confirmó que un segundo grupo de activistas arribaría al puerto israelí en las horas siguientes al cierre de esta información. La Armada y las fuerzas terrestres israelíes llevaron a cabo la interceptación a lo largo de dos jornadas consecutivas.
De Ashdod a Ketziot: el destino legal
Los activistas detenidos en Ashdod se enfrentan a dos opciones en las próximas horas: la deportación directa desde el puerto o el traslado a la prisión de Ketziot, también conocida como Ansar III, enclavada en el desierto del Néguev, en el sur de Israel. Ese segundo destino fue confirmado por familiares de los retenidos y por el Gobierno de México, que cuenta con cinco ciudadanos entre los detenidos. Hasta que los activistas no ingresen formalmente en prisión, las autoridades israelíes no permitirán las visitas de los representantes consulares de los cuarenta países de origen.
Adalah anunció que su equipo legal «impugnará la legalidad de estas detenciones» y exigirá la liberación inmediata de todos los participantes. La organización sostiene que la interceptación de barcos civiles en aguas internacionales, el traslado forzoso de ciudadanos extranjeros a territorio israelí contra su voluntad y la denegación de paso seguro para entregar asistencia humanitaria constituyen violaciones graves del derecho internacional. Esta es la segunda interceptación de la Flotilla Global Sumud en pocas semanas: la anterior tuvo lugar el 30 de abril, también en aguas internacionales, cerca de Creta.
La jornada del miércoles deparó además otra decisión del sistema judicial israelí. El Tribunal Supremo de Israel avaló la orden de expulsión de 35 organizaciones no gubernamentales (ONG) de Cisjordania y Gaza, entre las que figuran Médicos Sin Fronteras (MSF), Acción contra el Hambre y Oxfam. La orden, anunciada el 30 de diciembre de 2025 y paralizada temporalmente por un recurso judicial en febrero, afecta también a organizaciones de España, Países Bajos, Japón, Suiza, Francia, Reino Unido y Canadá. Israel las acusa de albergar a paramilitares de Hamás en sus filas.