Los líderes del Partido Popular Europeo celebran en Zagreb una reunión estratégica marcada por dos asuntos de alto voltaje político: la regularización extraordinaria de inmigrantes en España y la situación política en Venezuela.
En este contexto, el Partido Popular busca recabar el respaldo de los conservadores europeos para rechazar la iniciativa del Gobierno español destinada a regularizar a cientos de miles de inmigrantes en situación irregular. La dirección del PP sostiene que esta medida puede generar un efecto llamada y cuestiona su compatibilidad con el marco europeo de migración y asilo.
La reunión del PPE sirve así de plataforma para europeizar el debate migratorio español, en un momento en que la gestión de los flujos migratorios se ha convertido en una de las principales fuentes de tensión política dentro de la Unión Europea.
Junto a la inmigración, los dirigentes conservadores abordan la crisis venezolana, con el objetivo de reforzar una posición común que impulse una transición política democrática en el país latinoamericano. El PPE apuesta por mantener la presión diplomática y coordinar esfuerzos con socios internacionales para favorecer una salida política negociada.
La cumbre de Zagreb refleja la voluntad del PPE de alinear las agendas nacionales con una estrategia europea común, tanto en política migratoria como en asuntos internacionales, en un contexto marcado por la fragmentación política y la creciente polarización.