Egipto, Arabia Saudí y Catar intensificaron este lunes sus contactos diplomáticos para evitar una nueva escalada entre Estados Unidos e Irán, advirtiendo de las consecuencias “imprevisibles” que tendría una confrontación abierta para toda la región de Oriente Medio y para la estabilidad económica mundial.
Las principales potencias árabes implicadas en la mediación regional multiplican sus esfuerzos diplomáticos para contener la creciente tensión entre Estados Unidos e Irán, en un momento marcado por el estancamiento de las negociaciones y el aumento de las amenazas cruzadas.
Según comunicados oficiales difundidos este lunes, los ministros de Exteriores de Egipto, Arabia Saudí y Catar coincidieron en la necesidad de preservar la vía diplomática y evitar una deriva militar que podría desestabilizar aún más Oriente Medio.
El jefe de la diplomacia egipcia, Badr Abdelaty, mantuvo conversaciones telefónicas con sus homólogos saudí y catarí, durante las cuales subrayaron que el diálogo sigue siendo “la única vía” para resolver la crisis.
Los tres responsables insistieron en la importancia de aprovechar la tregua vigente desde comienzos de abril y relanzar las negociaciones antes de que la situación derive en una confrontación de consecuencias impredecibles.
Trump endurece el tono contra Teherán
La advertencia llega apenas un día después de que el presidente estadounidense Donald Trump responsabilizara públicamente a Irán del bloqueo de las negociaciones iniciadas tras el conflicto desencadenado el pasado 28 de febrero.
Trump acusó a Teherán de retractarse reiteradamente de los compromisos alcanzados y aseguró que “el tiempo se está agotando” para alcanzar un acuerdo.
El mandatario estadounidense volvió además a amenazar con nuevos ataques contra Irán si no se producen avances rápidos en el proceso diplomático.
Temor a un impacto económico global
Las capitales árabes temen especialmente las repercusiones económicas de una escalada militar en el Golfo.
Egipto alertó concretamente sobre las consecuencias que tendría un eventual bloqueo iraní del Estrecho de Ormuz, paso estratégico por donde transita cerca del 20 % de las exportaciones mundiales de petróleo y gas.
Una interrupción prolongada del tráfico marítimo en esta zona podría provocar fuertes turbulencias en los mercados energéticos internacionales y un nuevo aumento de los precios del petróleo.
En paralelo, los ministros árabes advirtieron de que una confrontación abierta podría arrastrar a toda la región hacia un escenario de caos con efectos directos sobre la seguridad internacional.