EE.UU. señala a Alibaba, BYD y Baidu por supuestos vínculos con el Ejército chino y reaviva las tensiones con Pekín

09 juin 2026 - 09:22

Washington/Pekín. La rivalidad tecnológica y estratégica entre Estados Unidos y China sumó este lunes un nuevo episodio. El Pentágono incluyó a gigantes chinos como Alibaba, Baidu, BYD y NIO en su lista de empresas que, según Washington, contribuyen al desarrollo de las capacidades militares de China, una decisión que provocó una inmediata protesta de Pekín.

La actualización de la denominada lista «1260H», elaborada por el Departamento de Defensa estadounidense, identifica a compañías que, a juicio de Washington, participan en la estrategia china de «fusión militar-civil», mediante la cual tecnologías desarrolladas en el ámbito comercial podrían ser utilizadas por las Fuerzas Armadas del país asiático.

Entre las empresas incorporadas figuran algunas de las marcas más emblemáticas de la economía china: el gigante del comercio electrónico Alibaba, el buscador Baidu, el fabricante de vehículos eléctricos BYD, la tecnológica Tencent, así como empresas de robótica, semiconductores, biotecnología y energías renovables.

Una lista con consecuencias crecientes

Aunque la inclusión en esta relación no implica sanciones económicas inmediatas, sí acarrea importantes consecuencias reputacionales y regulatorias. La legislación estadounidense prohíbe al Departamento de Defensa contratar directamente con las compañías señaladas y endurecerá progresivamente las restricciones a partir de 2027.

La nueva lista cuenta ya con 188 entidades chinas, frente a unas 130 registradas el año pasado, reflejando el endurecimiento de la estrategia estadounidense frente al ascenso tecnológico de China.

Pekín denuncia una «represión injustificada»

La reacción china fue inmediata. El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores, Lin Jian, acusó a Washington de utilizar de forma abusiva el concepto de seguridad nacional para obstaculizar el desarrollo de empresas chinas.

«China se opone firmemente a la generalización del concepto de seguridad nacional y a la represión injustificada de las empresas chinas», declaró el diplomático, que exigió a Estados Unidos «corregir sus prácticas erróneas».

Alibaba calificó su inclusión de «error», mientras que Baidu aseguró que las acusaciones son «completamente infundadas» y anunció que recurrirá la decisión por las vías legales y administrativas disponibles.

Un nuevo frente en la guerra tecnológica

La decisión llega apenas unas semanas después de la reunión celebrada en Pekín entre Donald Trump y Xi Jinping, destinada a preservar la frágil tregua comercial alcanzada entre las dos mayores economías del planeta.

Más allá de las empresas afectadas, la medida confirma una tendencia de fondo en Washington: la creciente percepción de que la competencia con China ya no se limita al comercio, sino que abarca sectores estratégicos como la inteligencia artificial, los vehículos eléctricos, los semiconductores, la robótica y las telecomunicaciones.

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